Por Javiera Oliden
18 octubre, 2017

Todos esos cumpleaños de empresa…

Ames u odies tu trabajo, la verdad es que todos necesitamos trabajar para vivir. Y comer para vivir. Es por eso que es muy injusto que ambas necesidades se junten y conspiren en tu contra, haciendo que a veces ganes peso sin darte cuenta ni saber por qué. Esto porque dependiendo de las condiciones en las que trabajes, puede que estés comiendo más y peor de lo que crees. Estas son las 5 cosas que más te influencian sin que lo sepas, según Brightside.

1. Tu puesto de trabajo no tiene suficiente luz o que es muy helada

Hay estudios que revelan que estar en una habitación con las luces más bajas hace que el apetito aumente, y que lo mismo pasa cuando la temperatura del lugar es reducida. Es por eso que en Brightside recomiendan abrigarse, y si está soleado afuera darse un pequeño respiro con una breve caminata al sol. Por último, siempre puedes discutir lo niveles de luz con tu empresa, ya que el nivel recomendado de luz para las oficnas es de unas 500 lux, y por lo general eso está reglamentado por los gobiernos.


2. Comer de manera social, aún si no tienes hambre

Ya sea porque es la celebración del cumpleaños de alguien, o porque tienes una amiga que siempre te está compartiendo sus galletas y golosinas, muchas veces hay factores externos y sociales que hacen que comas más de lo planeado. Por eso en Brightside recomiendan que si hay golosinas comunes en la oficina, trates de que no estén tan a la vista para que no sean una tentación tan fuerte. O aún más difícil, aprender a decir no si es necesario.


3. Trabajas demasiadas horas extra

Además de que por lo general trabajar de más no hace a nadie feliz, afecta el peso que ganas y que pierdes. Esto porque una persona que trabaja demasiado tendrá menos ánimo de hacer ejercicio en su tiempo libre, si es que tiene tiene tiempo libre en primer lugar. Además, puede resultar en menos horas de sueño, lo que desestabiliza las hormonas que regulan el apetito. Es por eso que en Brightside recomiendan obligarse a ser más activo en aquellas ocasiones en que no es posible evitar trabajar de más; aún si no puedes hacer ejercicio, usa las escaleras y camina cuando puedas durante el día. Y asegúrate de dormir lo suficiente.


4. Estás demasiado estresado

Si estás estresado de manera continua en el trabajo, es muy probable que comas de más en un intento de sentirte mejor. En Brightside recomiendan dormir bien y ejercitarse. También dicen que es bueno tratar de hacer ejercicios de relajación y meditación, porque aunque un poco de comida dulce te haga sentir mejor en el momento, al final no es una buena solución a largo plazo. 


5. No eres consciente de lo que comes

Por mucho que te prometes que vas a comer sano en el día laboral, una vez que te empieza a dar hambre lo olvidas todo y te comes esa pizza que de pronto se te antoja. No es tan terrible si el resto de la semana te apegas a una dieta más saludable, piensas. Pero ni te das cuenta de lo que comes en verdad. Es por eso que en Brightside recomiendan darte el trabajo hacer una lista de todo lo que comes en una semana, así te darás cuenta de qué estás comiendo en realidad, y te permitirá planear cómo darte gustos sin irte a los extremos. Además, siempre ayuda llevar bocadillos saludables desde casa, para no comer de más.

¿Te pasa una o más de estas cosas en el trabajo?