Por Ghalia Naim
14 septiembre, 2017

Lleva contigo unas mentas… Las vas a necesitar.

El café es uno de los productos con más beneficios para la salud física y el amor, sin duda para la mente y el alma. Entonces, ¿qué pasa si juntamos estos dos elementos? No, no obtenemos un café amoroso, pero seguro que sí una pareja amante de la cafeína. Si estás comenzando a salir con un adicto a esta bebida o ya estás en los primeros días de romance, lo mejor es que tomes en cuenta ciertos asuntos. Por ejemplo, no importa dónde vayas, siempre terminarás e una cafetería.

No te asustes, salir con un cafeinómaco no es tan malo. Aquí te damos 5 razones:

1. Al principio, te molesta el “aliento a café”

Está claro que el café es delicioso, pero el aliento que deja no necesariamente lo es. En realidad, es bastante desagradable y si no andas con unas mentas por si acaso no podrás con el aroma…. Claro, a menos que te acostumbres.


2. Cada salida tiene una pequeña parada en una cafetería

Un verdadero amante de esta bebida te hará visitar los mejores sitios en busca del mejor sabor, ¡será genial!


3. Aprendes a hacer café a la perfección

Luego de varias discusiones, entenderás que su preparación es todo un arte y que si existe un método perfecto


4.  Te acostumbras a no hablarle hasta darle una buena taza

Olvidarás que el mal humor mañanero existe cuando ambos se tomen su primera taza.


5. Aprendes sobre tipos

Y claro, aprenderás que hay muchos tipos de preparaciones y mezclas, por lo que te harás todo un experto.

Simplemente, ¡delicioso!