Por Teresa Donoso
31 mayo, 2017

¿Quieres que esa grasa molesta desaparezca? Tenemos lo que necesitas.

A menudo creemos que perder peso es tan sencillo como comer menos y decirle adiós a los carbohidratos. Si bien esta idea tiene sentido cuando se realiza de forma correcta y controlada (reducir levemente la ingesta calórica, dejar de lado los carbohidratos simples y preferir los carbohidratos complejos) la verdad es que existen muchos mitos de alimentación al respecto que vale la pena dejar de creer. Acá te dejamos un par que fueron explicados en profundidad por cinco nutricionistas diferentes en el portal online Self.

1. El error: dejar de comer ciertas frutas porque tienen mucha azúcar


La doctora Michelle Dudash asegura que esto es algo que ve mucho en su consulta y que la gente rara vez recuerda que, además de azúcar natural, las frutas también contienen fibra:

“Si las comparas con alimentos y gaseosas muy procesadas, realmente no hay nada de qué preocuparse”.


2. El truco: considerar los gramos de fibra que aportan y comerlas de forma inteligente

Si te preocupa el tema del azúcar, siempre puedes consultarle a tu nutricionista cuáles tienen más agua, más fibra o menos azúcar. De cualquier forma, todas aportan vitaminas y minerales necesarios para el cuerpo, así que adelante.


3. El error: no tener un plan sólido

Según lo que Lindsey Pine le indica a Self, uno de los peores errores que podemos cometer es no tener un plan sólido y realista. De hecho, es el primer paso que damos hacia el fracaso pues de esta manera se hace muy difícil que comer saludable se nos haga un hábito.


4. El truco: planear semanalmente qué comerás en términos generales

Lindsey asegura que de esta forma puedes ir lentamente agregando más hábitos a tu día a día:

“Comienza con metas especificas durante la primera semana. Una vez que las conquistes, sigue añadiendo más. Sin darte cuenta se convertirán en hábitos saludables para toda la vida”.


5. El error: reemplazar tus comidas con líquidos para terminar muerto de hambre

Si bien los batidos son muy populares hoy en día (me declaro culpable de beberlos al desayuno) la doctora Maxine Yeung asegura que no debiesen reemplazar a una comida principal porque carecen de la fibra y proteína necesaria que necesitas.


6. El truco: Incluirlos de la forma correcta o incluso evitarlos si no son para ti

No todos somos personas que pueden beber batidos felices de la vida. Intenta conversar con tu nutricionista para conseguir una receta que se adapte a tus necesidades calóricas. Si no lo consigues, prefiere seguir comiendo un desayuno saludable pero que tenga más fibra y proteína.


7. El error: reducir la ingesta de forma drástica

Según Emily Cope-Kyle, nutricionista y doctora, lo peor que podemos hacer es reducir de forma drástica nuestra ingesta de calorías:

“Muchas mujeres llegan a mi oficina intentando miserablemente seguir una dieta de 1.200 calorías diarias y me preguntan qué pueden hacer para sentirse más satisfechas. Mi respuesta siempre es ¡Comer más!”.


8. El truco: reducir las calorías de forma gradual y sana para lograr perder todos los kilos de más

Si bien reducir las calorías, cuando comemos demasiado, ayuda a perder peso, nunca deberías llegar demasiado bajo. Deja que tu nutricionista o doctor calcule tus calorías diarias, de esa forma sabrás exactamente si estás cubriendo tus necesidades básicas.


9 El error: reducir el consumo de todo tipo de grasas, incluso las saludables

La doctora Alissa Rumsey asegura que la gente sigue teniéndole mucho miedo a las grasas y aunque está bien evitar las grasas saturadas y los alimentos fritos, el cuerpo igual necesita consumir ácidos grasos esenciales como los que se encuentran en las nueces, el aceite de oliva, el aguacate o el salmón.


10 El truco: incorporar grasas saludables en porciones adecuadas (y muy deliciosas)

“Consumir una cantidad moderada de grasa es de gran importancia ya que ayuda a que nos sintamos satisfechos. Además, la gente siempre termina reemplazando la grasas con carbohidratos refinados y sabemos que eso tiene malas consecuencias para la salud y el peso”.

¿Qué piensas tú? ¿Te ha recomendado tu doctor seguir consejos similares a estos? ¡Cuéntanos en los comentarios!