Por Javiera Oliden
29 septiembre, 2017

Me duele decir que sí importa si haces la cama o no.

Todos tenemos buenas intenciones sobre mantener nuestro peso. Pero lamentablemente hay muchos factores influyen. Cosas que no parecen estar relacionadas con la comida y que hacemos sin darnos cuenta. Aprende a controlar algunos de esos factores para que no te vuelvan a pillar desprevenida empezando tus mañanas de la forma correcta.

1. Duermes poco

Cuando no duermes los suficiente, tu cerebro empieza a tomar peores decisiones alimenticias, y es más probable que comas bocadillos o comidas altas en carbohidratos.


2. O duermes demasiado

Las malas noticias, es que el extremo inverso también es nocivo, esto porque produces más cortisol, que te hace comer más de la cuenta. ¿Cuánto es demasiado? Más de 10 horas seguidas de manera regular, dicen.


3. No dormiste bien… porque no hiciste la cama

No es que queramos criticar tus hábitos, pero algunos estudios muestran que las personas que hacen la cama todos los días duermen mejor, y dormir bien es, como ya viste, clave.


4. No tienes luz

La luz solar pone a andar el metabolismo. Si haces todo en la oscuridad, o con las cortinas cerradas, perderás las ondas solares, que con solo tocarte 20 a 30 minutos cada mañana afectan a tu índice de masa corporal.


5. Le temes a la pesa

Aunque hay algunos a los que les produce más estrés, hay estudios que muestran que pesarse cada mañana ayuda a bajar de peso de manera más eficaz. La clave está en no ser duro con uno mismo cuando los números no son lo que te esperabas.


6. No desayunas los suficiente

No solo es desayunar importante, hay estudios que indican que un desayuno de unas 600 calorías, que contenga proteínas, carbohidratos y un postre pequeño es lo indicado para que no te den ganas de salirte de la dieta durante el día.

¿Haces alguna de estas cosas por las mañanas?