Por Teresa Donoso
16 Junio, 2017

¿Mucha sal? ¿Demasiado líquido? ¡Tenemos la solución!

A todos nos ha pasado: estamos cocinado algo, creemos que nos ha quedado perfecto, lo probamos y nos damos cuenta del caos que tenemos en la cocina. No hay nada peor que una comida salada o un plato que no está en su punto, sin embargo, muchos de estos errores pueden ser arreglados en sólo cosa de minutos si tienes los ingredientes adecuados a mano. Acá te dejamos seis situaciones junto a sus respectivas soluciones.

1. Tu platillo está muy picante

Si te pasaste con el picante, el sitio Spiceography ofrece varias soluciones.

– Neutralizar el picor con jugo de limón. Es una opción que funciona muy bien en platos asiáticos.
– Añadir un componente graso, si en este caso se trata de vegetales o carne salteada, una buena opción sería añadirles crema o queso.
– Añadir algo dulce, como azúcar o miel.
– Diluir el plato en más caldo, especialmente si se trata de una sopa.


2. La crema que preparaste no tiene consistencia

Preparaste una rica crema de vegetales sólo para darte cuenta que, aunque el sabor está bien, la consistencia no es la que esperabas. Para lo anterior, puedes añadirle arroz cocido (o cocinar arroz dentro de la sopa) para después licuarlo. Según WikiHow, otra buena opción es licuar alguna legumbre que quede bien con el sabor del plato y añadirla a la sopa para darle más textura.


3. El caldo te quedó muy salado

Este es uno de los errores más comunes y aunque a menudo lo que hacemos es botar un poco de líquido y añadir más agua, esto en general resulta en una sopa muy desabrida. Según el portal The Balance, las opciones son dos:

Añadir más caldo (no salado) a la preparación. Da igual si no es el mismo sabor, porque volverás a hervir todo junto
Agregar arroz o pasta, siempre y cuando la receta lo permita, para que absorban la sal extra.


4. El puré de patatas quedó muy líquido

Según el doctor Patata puedes mejorar tu puré de las siguientes formas:

– Agregar unas cucharadas de almidón de papa disuelto en leche o caldo de pollo para después incorporarlo y hacer hervir nuevamente el puré.
– Poner la olla a fuego lento y revolver constantemente para ayudar a que el exceso de líquido se diluya.


5. Tu salsa no está espesa

Si preparaste una deliciosa salsa pero quedó demasiado líquida lo único que necesitas es usar un poco de fécula de maíz. Añade una a dos cucharadas en un poco de agua fría, disuelve bien y añade a la salsa. Hazla hervir y notarás que se espesa mucho más.

¿Has tenido alguno de estos problemas? ¡Yo siempre me paso con la sal!