Por Ghalia Naim
23 agosto, 2017

¿Eres de los que juega con su hamburguesa o la acabas de un mordisco?

Hay un montón de rasgos de nuestra personalidad que se pueden descifrar con la manera de caminar, sentarse, ducharse, dibujar y escribir. Todas estas señales proporcionan al exterior ciertas características naturales de nuestra mente y de lo que somos, por eso son tan buenas herramientas para los psicólogos.

Aunque parezca difícil de creer, el acto de comer también es capaz de reflejar mucho de nuestra historia, así que es momento de que lo descubras.

1. Comes lento

Eres el último en terminar la cena todo el tiempo, pero no te preocupes, no es malo. Te gusta tener el control pero no por poder, sino para lograr apreciar y disfrutar de cada cosa. No te dejas llevar por los demás, te tomas el tiempo para gozar lo que está en tu paladar. Eres un real vividor.


2. Tragas de lo rápido

Probablemente eres competitivo y muy impaciente. Anhelas tanto las cosas que de pronto los impulsos te engañan. Eres fuerte, práctico y, por supuesto, no pierdes el tiempo. Justo la clase de persona ambiciosa que llega a sus metas y ama las nuevas experiencias.


3. Eres quisquilloso

Tienes muchos miedos y trancas que nunca superaste o que siguen en proceso. Eres inseguro, desconfiado y en exceso analítico. Por lo general, evitas probar comida de personas que no conoces o platillos con nombres extraños, eres muy reservado con eso al igual que con los demás aspectos de tu vida. Probablemente sufres de ansiedad o de asco… De todos modos, al ser tan delicado, eres bastante decidido cuando ya tienes el control. Las personas como tú no suelen equivocarse.


4. Separas cada cosa en el plato

Te pareces al quisquilloso, pero eres mucho menos emocional. Quiere decir que eres metódico, detallista, calculador y piensas hasta mil veces si es necesario antes de ejecutar una acción. Quizá eres un tanto frío y rígido con tus pensamientos. Como eres perfeccionista, tienes el éxito marcado en la frente.


5. Tienes un gran afán por los platillos raros

Aventurero por naturaleza, pero seguramente irresponsable. El alma de la fiesta, egocéntrico y crítico de su alrededor. Al igual que quien come lento, eres todo un vividor y cazador de experiencias nuevas. La gente como tú logra percibir la esencia de los demás.


6. Revuelves la comida

Eres muy responsable y trabajador, pero también disperso. Super creativo y con tantas ideas que no sabes por dónde comenzar. Eres la típica persona que no sabe qué hacer con su vida y habla del futuro cuando su presente ya es genial. Vives de la ilusión y sueles ser muy alegre.

¿Te sientes identificado?