Por Camila Cáceres
11 Agosto, 2017

Ahora me muero de hambre.

He tenido la suerte de conocer gente de los puntos más lejanos de la Tierra, y una de estas afortunadas experiencias me llevó a cenar al menos una vez a la semana con una familia japonesa varios meses (los viernes en su casa, los lunes en la mía y los jueves en la de un colega coreano– fue un gran momento en mi vida). No voy a decir que me volví mágicamente una experta en cultura japonesa sólo por ello, pero tuve una posición privilegiada para satisfacer esta curiosidad que siempre da vueltas entre la gente occidental: ¿Cómo es que son tan sanos? ¿Y tan delgados?

Pues primero que nada, para ellos la alimentación no se concentra en ser más gordo o delgado, sino en darle a tu cuerpo lo que realmente necesita. 

Segundo que nada: La comida japonesa es MUCHO, pero MUCHO más que sushi.

Algunas de las cosas en esta lista puede que los sorprendan, tanto como me sorprendí yo cuando vi a un chico delgado y atlético de máximo 1.60 tragar con toda tranquilidad – y sin un poquito de culpa – un pollo entero del KFC.

1. Come tus líquidos

No es sólo que gran parte de la dieta japonesa incluya sopas sea invierno o verano (si pueden, prueben la “hiyajiru”, una sopa refrescante y deliciosa), sino que mucha de su comida tiene un alto contenido de agua o se ha hidratado (por ejemplo, el arroz o los fideos en agua). Si eres el tipo de persona que tiene sed todo el día, a pesar de andar siempre con tu confiable botella de agua, quizá sea momento de que evalúes si lo que comes es hidratante o te está robando agua.


2. En serio. Ni siquiera bebas agua mientras comes

Los japoneses son muy conscientes sobre lo que ingieren y el agua, en mi experiencia, se bebe durante los periodos en que no tienes acceso a otro tipo de hidratación, estás enfermo o hace mucho calor. Es más probable que se preparen algún tipo de té o un agua con trozos de verdura, cosas que tengan algún propósito más que llenar el estómago con nada.


3. Come una gran variedad de cosas

La mayoría de la gente occidental asume que los japoneses comen muy poco, pero no podrían estar más equivocados. Aunque tampoco es que se zampen platos gigantes, por supuestos, pero una mesa normal, en un día que alguien tuvo tiempo de cocinar, estará completamente cubierta de platos pequeños con porciones pequeñas de diferentes alimentos, y usualmente un plato central con la carne, que en la mayoría de los casos es algún tipo de pescado (el arroz no se pone en la mesa, aunque siempre puedes pedir más).

Si quieres hacer algo parecido, pero no tienes el tiempo, puedes servirte en un plato grande varias porciones de diferentes verduras y asegurarte que la porción de carne sea la más pequeña de todas.


4. Combina comidas para optimizar la digestión

#Kaiseki

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En mi opinión, una de las cosas más inteligentes de la cocina japonesa es la combinación de elementos que asegurar una buena experiencia culinaria. Vamos, que mientras nosotros estamos aquí mezclando cebolla frita con carnes rojas, en Japón te encontrarás con ensalada de rábano cada vez que te sirvan algo frito, porque el rábano ayuda a tu cuerpo a procesar los aceites.

Otras cosas que ayudan a tu cuerpo a procesar los aceites son algunos hongos, el rábano, la bardana y los ácidos cítricos. Así que si te vas a pedir pollo frito, echarle limón no es una mala idea.


5. Prefiere la comida de temporada

No sólo está más fresca y deliciosa, sino que tendrá mucho menos preservantes. La teoría japonesa es que la comida de cada temporada ayuda a tu cuerpo a adaptarse al clima. Además límite tu dieta y te obliga a ponerte creativo.


6. Agrega probióticos a tu dieta

#foodheaven #kaiseki #yummyintummy #flight

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Te acostumbras rápido a la sopa miso y a los vegetales fermentados porque los sirven en cada cena “típica”, y esto no es sólo por tradición. Los japoneses incluyen los probióticos en su dieta, asegurando no sólo un buen comer, sino un buen post-zamparse la cena. 

Algunas otras comidas que tienen probióticos son el yogurt, los pepinillos, el chucrut, el kimchi y el kombucha. Siempre puedes comprarte suplementos, ¿pero cual sería la gracia de eso?

Pero lo mejor de la cocina japonesa no es que sea así de sana y te ayude a mantener la línea, no. Lo mejor que tienes es que es DELICIOSA y perfecta para compartir con amigos y familia.

¿Qué esperas para probarla?