Por Pilar Navarro
31 mayo, 2017

Adelante, ¡aprovecha!

Por alguna razón los seres humanos nos movemos de forma cíclica a lo largo del tiempo y las épocas. De esa forma, solemos seguir tendencias de alimentación cuestionables durante una cierta cantidad de tiempo, sólo para después renegar de ellas y adoptar la última dieta del momento ¿Te suena familiar? Lo más probable es que sí. Esta situación es bastante común y, contrario a lo que muchos puedan pensar, sólo provoca que nos alimentemos de formas poco balanceadas al preferir un grupo alimenticio por sobre otro.

Es así como las dietas “libres de grasas” se transformaron en dietas “llenas de grasas y bajas en carbohidratos”. Si quieres que te de mi opinión, ninguna de las dos es saludable porque ambas llegan a extremos poco recomendables. La clave es encontrar un equilibrio adecuado que te permita comer estos alimentos altos en grasas pero con moderación.

Estos son algunos alimentos que posiblemente has estado evitando. Deja de hacerlo, los nutricionistas te explican la razón:

**Consulta a tu nutricionista o doctor antes de realizar cualquier cambio en tu alimentación o plan de ejercicios.

1. Las yemas de los huevos

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Muchas personas prefieren comer varias claras de huevo revueltas antes que comerse un huevo entero. Si bien se ahorran calorías, la yema del huevo tiene efectos nutricionales positivos para el cuerpo, incluso si con ella trae más gramos de grasa. Así lo asegura Laura Schoenfeld en Rodale’s Organic Life:

“Las yemas de los huevos de gallinas libres son una fuente increíble de vitamina A, cloruro de colina, vitaminas B y selenio. Además, los huevos de gallinas libres contienen más vitamina D que los otros huevos”.


2. Chocolate

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Pero que sea amargo o con un alto contenido en cacao. La experta en nutrición Jennifer McDaniel asegura que puedes comer 50 gramos de una tableta de chocolate con un 70% o 80% de cacao. De esta forma consigues cerca de 200 miligramos de flavonoides los cuales ayudan a mantener la buena salud de tu corazón”.


3. Mantequilla de coco

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Para Kate Shields, su mantequilla favorita es la de coco. Lo anterior se debe a que aporta los mismos nutrientes que el aceite de coco, además de ser saludable y tener un sabor delicioso al combinarla con tostadas o avena.


4. Mantequilla de maní

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O cualquier otra mantequilla a base de frutos secos. McDaniel indica que una porción puede entregar bastante energía, proteína y fibra para mantenerla satisfecha por horas. Una porción, entre una a dos cucharadas dependiendo de la marca, tiene cerca de 200 calorías, por lo que califica a la perfección como un snack.


5. Aguacate

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El aguacate es lo mejor y eso lo sabemos, sin embargo, quizás no sepas el punto hasta el cual llega su genialidad nutricional. La doctora Ali Miller asegura que debido a que es rico en grasas omega 9 ayuda a tener una piel más sana y un sistema digestivo más armonioso. Esto último estaría directamente relacionado con su alto contenido en fibra.


6. Semillas de linaza y chia

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McDaniel asegura que estas semillas con un súper alimento ya que contienen grandes cantidades de ácidos grasos omega 3. Lo anterior significa que combaten la inflamación del cuerpo y ayudan a bajar los niveles de colesterol en la sangre.


7. ¿Tocino?

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En lo personal, no estoy muy segura al respecto, sin embargo la doctora Ali Miller asegura que siempre y cuando el animal en cuestión haya sido bien alimentado y haya podido comer su dieta natural y llena de vegetales, entonces el tocino parece ser (con moderación) un buen alimento a añadir en la dieta.

“El tocino de buena calidad está lleno de un nutriendo llamado colina y se ha demostrado que ayuda a combatir los efectos del Alzheimer así como también otras enfermedades crónicas”.

¿Qué piensa tu doctor de todo esto? ¡Cuéntanos!