Por Luis Aranguren
10 marzo, 2022

La señora llegó de la nada, pidió permiso y se sentó. El momento fue conmovedor, compartido a través de Facebook.

Los amigos están en donde menos esperamos, solo necesitamos salir y encontrarlos, atrevernos a conocer a nuevas personas aunque podamos salir heridas. Es probable que encontremos a alguien de buen corazón por ahí, dispuesto a prestarnos su mano y hacer más grato nuestros días.

Eso es algo que se aprende con los años y la experiencia, sobre eso va esta historia, sobre un grupo de amigos que vio a una anciana comiendo sola, cuando vio a otra persona en la misma condición.

Según Amanda Marquell Craft, a través de Facebook contó que la señora se acercó a un joven y le preguntó si podía sentarse junto a él. Amablemente, este hombre aparentemente afroamericano y esta señora estrecharon sus manos, para luego proceder a disfrutar de su comida juntos.

Quienes observaron el particular momento se sintieron conmovido y tomaron una fotografía a escondidas, pues para ellos mostraba la mejor cara del mundo.

Amabilidad de ambas parte, a pesar de ser completamente distintos y no solo físicamente, sino también por la edad, aprovecharon lo que tenían en común para llevarse bien. Como sabemos los ancianos suelen estar solos en ocasiones, pero en ese momento podemos estar seguros que no fue así.

En la foto que pudo capturar el momento, lamentablemente no se ve la cara de la señora, pero sí se ve al joven riéndose, encantado de esa conversación.

Facebook / SharingIsCaringNewsner

Es difícil imaginar los temas que tocaron, pero seguro trataron de hacer lo más amenos posible para todos, en ese momento solo importaba pasarla bien. Por supuesto, la publicación se hizo viral y muchos hablaron sobre lo conmovedor del momento y como la amabilidad hace del mundo un lugar mejor.

Asegurando que no solo deberíamos acercarnos a personas mayores, sino también a cualquiera que lo necesite y se sienta solo, pueden mejorar el día y cambiar la vida de cualquiera. Si es un anciano, tan solo queda imaginar la cantidad de cosas vividas, que seguro para cualquiera es un placer escuchar.

Felicitamos a este joven por permitirle a la señora estar junto a él, esperemos que todo no haya quedado en una simple comida y hayan logrado hacerse buenos amigos, que puedan compartir al menos una vez a la semana.