Por Antonio Rosselot
24 septiembre, 2020

Gaël Blard no pudo vender su última cosecha de tomates por culpa del COVID-19. No quería tirarlos a la basura, así que hizo un llamado vía redes sociales a los vecinos de Upie para que fuesen a recoger todos los que quisieran a su campo, sin costo alguno.

Es en estos momentos de la historia cuando se hace más necesario trabajar colectivamente para salir adelante y asegurarnos de aportar a una mejor sociedad.

Dicho esto, un agricultor independiente de la comuna de Upie (Francia) decidió ayudar a la comunidad regalando 30 toneladas de sus tomates a los vecinos para que no se le pudrieran.

YouTube

Gaël Blard, horticultor ecológico, suele vender sus tomates más maduros a un productor industrial de salsa y concentrados de tomate. Sin embargo, la pandemia truncó el negocio y Blard se vio con toda su cosecha a punto de podrirse.

Por lo mismo, tomó una rápida decisión y, mediante una convocatoria vía redes sociales y YouTube, abrió las puertas de su parcela para que la gente local pudiese entrar y sacar cuantos tomates quisiera.

FTV

Algunos de los frutos estaban maduros y de color rojo furioso, mientras que otros todavía estaban verdes y les faltaba algo de tiempo, pero eso no evitó que la parcela se vaciara por completo en sólo 24 horas.

“Esta es una muy buena iniciativa… estamos desechando tantas cosas ahora. Compartir con todos es una gran idea”, comentó a FTV una abuela que fue a recoger algunos tomates para hacer un rico coulis.

El agricultor Blard, en tanto, siempre supo que no obtendría ninguna ganancia haciendo esta donación masiva de sus tomates, pero en sus propias palabras, “preferí compartirlos en lugar de desperdiciarlos”. Comentó estar feliz con la iniciativa, ya que pudo beneficiar a mucha gente del sector en estos tiempos difíciles.

Esto demuestra que aún en el peor de los escenarios, hay personas que logran darle una vuelta a las circunstancias y generar momentos de alegría y colaboración para recordar.