Por Luis Aranguren
7 junio, 2020

Este negocio dependía de los lugares exclusivos, que lamentablemente han cerrado y los pescadores han bajado muchos sus precios para sobrevivir.

La economía ha cambiado desde que llegó el coronavirus, muchos negocios se han visto afectados por la cuarentena. Lamentablemente las personas se han quedado sin trabajo debido a que los negocios cierran; otros, aunque trabajan desde casa, no es igual, pues no gozan de libertad para salir y disfrutar.

El negocio de la pesca no es la excepción: ellos tienen un estipulado de ganancia según el tipo de mercancía, pero ahora el precio de unos de sus productos más caros, se ha vuelto de lo más accesible.

The New York Times

Todos hemos escuchado alguna vez sobre las exquisiteces de la gastronomía mediterránea, antes de la cuarentena los restaurantes de lujo eran los que compraban los camarones para sus platillos. Después de su cierre la pesca no paró. Lamentablemente, con poca demanda, las ofertas eran muy bajas.

A comienzos de año el precio de estos animales del mar era de 110 dólares por kilogramos aproximadamente, algo a lo que no todos podían acceder.

Pesca Chubut

Pero a finales de marzo todo comenzó a cambiar, los restaurantes y lugares de reunión comenzaron a cerrar. El precio bajó a casi 80 dólares por kilogramos, esto mientras los pescadores tenían fe de que todo mejoraría pronto.

Lamentablemente no fue así y en mayo presentó la baja más grande que algunas de estas personas del rubro marítimo hayan conocido.

En el municipio de Llansá se pudo comprar un kilogramo de esta maravilla en 40 dólares, ahí todos tuvieron claro que ahora era un producto de consumo común. Si bien la economía no está buena para todos, era mucho más accesible y seguro que algunos lograron aprovechar esta poco común oferta.

The New York Times

Según The New York Times más del 90% de la captura suele estar destinada a restaurantes, pero que al estar cerrados esa percepción de «alta gama» ha desaparecido.

Ahora los pescadores se han tenido que olvidar de sus clientes de élite y han tenido que negociar con sectores menos exclusivos. Lógicamente es mejor ganar menos a parar un negocio por completo, y las gambas han sido vendidas a precios muy reducidos.

Recetas Italianas

El consuelo de los pescadores ha sido que los precios del petróleo han bajado, de ese modo pueden navegar sin gastar mucho en Diesel.

«La pregunta es si la gente volverá en grandes cantidades a los restaurantes antes de que los precios del petróleo suban nuevamente. Todo se ha convertido en la incertidumbre cotidiana de la pesca, donde siempre se espera una buena captura, pero nunca se comienza con nada garantizado».

-Josep Garriga, pescador retirado

Esto debido a que según sus cálculos, estando 12 horas en el mar no logran encontrar más de una docena de kilogramos de langostinos.

Directo al Paladar

Si bien se han visto afectados, aun obtienen ganancias mínimas, pero esto ejerce más presión en su trabajo al tener que esforzarse un poco más.