Por Lucas Rodríguez
14 octubre, 2021

Un popular post de Facebook disparó la popularidad de la vendedora, quien pasó de apenas poder vender algunos de sus productos, a cerrar temprano e irse a descansar a su hogar.

Uno de los acuerdos que todos quienes vivimos en nuestra sociedad respetamos, es que las personas jóvenes son a las que les corresponde trabajar. Dado que tienen energía, cuerpos resistentes y la necesidad de probarse y encontrar su lugar en el mundo, es a ellos a quien les corresponde mantener saludable la economía de sus países. Parte del motivo por el que hacen esto, es para que sus abuelos, quienes ya lo hicieron cuando eran jóvenes, puedan ahora descansar. 

Por esto es que siempre va a ser triste la escena de ver a alguien de edad avanzada, teniendo que seguir trabajando.

Unsplash – Imagen Referencial

Así ocurrió con una mujer anciana en Singapur, que se viralizó gracias a una foto en Facebook de ella en su trabajo. La mujer de 97 años aparece a un lado de una serie de frutas, verduras y otras mercaderías similares. De acuerdo a la información que acompaña a la foto, ella no tiene mucha facilidad para vender sus productos como le gustaría. 

El llamado en el post de Facebook era a ayudar a la mujer. Como por arte de magia, las personas respondieron.

Unsplash – Imagen Referencial

Gracias a la publicación, decenas de personas asistieron a la tienda de la señora. Gastando su dinero sin preocupación alguna más que ayudar a la mujer, consiguieron el cometido de terminar con su trabajo. La generosidad de estas personas terminó por significar que la mujer pudo regresar temprano a su hogar, con las ganancias de su día de trabajo en su bolsillo. 

Facebook: Samuel Lee

De acuerdo a un medio local de Singapur, el lugar de origen de la mujer, ella trabaja no porque realmente lo necesite. Su razón para sentarse con frutas y verduras en las calles es porque la vida de jubilada no le sienta bien. Uno de sus hijos aclaró que su madre gusta de mantenerse activa, y nada la ayuda en esto mejor que el comercio. 

Facebook: Samuel Lee

Habiendo corregido el error, el hijo de la anciana agradeció de todas maneras el apoyo que su madre había recibido. Especialmente porque, como reconoció él, su madre vende más caro de lo que uno podría encontrar en un supermercado. Pero uno podría decir también que ella lo necesita más que un gran consorcio empresarial.