Por Pilar Navarro
5 enero, 2018

Y no tiene nada que ver con ponerle hielo a tu vaso…

¿Alguna vez te ha pasado que quieres beber algo helado, pero olvidaste dejarlo en la nevera? Podrías ponerle hielo, pero el problema es que ese truco no funciona para todas las bebidas. En algunos casos, el hielo sólo hace que pierdan su sabor y su consistencia y lo que tú quieres es esa deliciosa bebida que tienes en tu mano… pero helada. Bueno, no desesperes, porque hoy te enseñaremos un truco que realmente te cambiará la vida.

Lo que usaremos será hielo y sal, pero ojo, el hielo lo usaremos como un instrumento más y no como un ingrediente para la bebida.

¿Cómo funciona?

  1. En un recipiente pon la mayor cantidad de cubos de hielo posibles.
  2. Añade sal por encima de los hielos y cuida que la proporción sea 1 es a 3, es decir, una parte de sal por cada 3 partes de hielo. Lo puedes hacer de forma estimativa, pero si quieres, lo puedes pesar. Por cada 100 gramos de hielo necesitarás añadir aproximadamente 30 gramos de sal.
  3. Después pon las latas o las botellas dentro del recipiente con el hielo y la sal y espera que pasen AL MENOS 2 minutos. Aunque si esperas un poco más será incluso mejor.

Lo que pasará será que la sal ayudará a bajar aun más la temperatura del hielo, haciendo que todo el proceso de helado de la bebida sea increíblemente rápido. ¿Quién diría que dos ingredientes tan sencillos podían unirse para hacer algo tan genial?

¡Listo! Ya puedes disfrutar tu bebida tan helada como quieras, incluso si olvidaste dejarla en la nevera.

¡Salud!