Por Alvaro Valenzuela
21 julio, 2017

Más sandía, menos esfuerzo.

Un caluroso verano no es lo mismo sin un buen trozo de una sandía jugosa y refrescante para disfrutar. Al ser una fruta compuesta por mucha agua, cada vez que la comemos suele ser un poco incómodo: te manchas la ropa y las manos quedan pegajosas… Pero ahora aprenderás una forma muy simple y rápida de servirla que solucionará todo tus problemas.

¡Lo prometemos!

¡Qué buen truco! Ahora podrás compartir una rica sandía con tus amigos y familia en alguna reunión o fiesta…

¡A disfrutar!