Por Luis Aranguren
16 noviembre, 2021

A mitad de su comida, un empleado se acercó y le dijo al comprador que no le quedaba mucho tiempo en la mesa, pues “Las reservas están programadas”.

Aunque representa un lujo, parece que los restaurantes de Salt Bae están siendo fuente de críticas en estos últimos meses. Si bien, a muchos les gusta la forma en la que agregan la sal a la carne, en ocasiones no están de acuerdo con el costo de los bistecs y peor aún, las bebidas.

Tiempo atrás hubo un tweet que criticó que el costo de 4 latas de Red Bulls fuera alrededor de 60 dólares, esta persona no se quejó por la carne de más de 700 dólares, pero la bebida sí le pareció un abuso.

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Esto ocurrió en el restaurante de la cadena que está ubicado en Londres, pero como si no fuera poco lo anterior, parece que también apuran a los clientes, les piden que coman rápido. Así lo difundió un comensal a través del sitio de reseñas, TripAdvisor.

Como se imaginan, estos personajes suelen ser bastante visitados y en ocasiones hay que esperar para obtener una reserva.

TripAdvisor

Pero lo menos que uno se imagina es que va a comer tranquilo, algo que no le pasó a esta persona quien a mitad de su comida recibió una advertencia sobre el tiempo que le quedaba. Aún cuando pedían otros platillos, un miembro del personal les dijo que solo tenían media hora para terminar su comida, porque otro cliente necesitaría la mesa.

“El personal vino a mitad de la comida y nos advirtió que teníamos 30 minutos, para que pudiéramos permitir que otros usen la mesa, ya que hay un tiempo de rotación rápido. No recibimos acompañamientos, así que le pregunté al camarero si estaban en camino. En este punto, la respuesta se volvió muy corta y contundente como si yo hubiera cometido un error”, escribió en TripAdvisor.

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Muchos creerían que con los costos, además de buena comida, obtendrían tranquilidad pero no es así porque están limitados sin que eso les sea advertido antes de hacer la solicitud e inclusive, antes de empezar a comer.

Esta persona es probable que no haya podido disfrutar su comida con tranquilidad, si algo nos gusta a todos es descansar y charlar un poco tras comer. Está claro que no duraremos una hora sin pedir, pero tras haber pedido algo tan costoso, es normal querer estar un momento tranquilo.

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Cabe resaltar que en New York, los parrilleros demandaron al restaurante por no recibir la paga de sus horas extras, aún cuando están frente al carbón alrededor de 52 horas a la semana, según contaron.

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Salt Bae debería cuidar su publicidad, el estilo de echar sal pasará de moda y el mundo recordará si fue tratado bien en sus espacios a largo plazo.