Por Luis Aranguren
30 marzo, 2021

Aunque su padre le insiste, el pequeño usa su mirada inocente para mentir. Y es que si pide más, probablemente le darán.

Seguramente al entrar en este post, estés recordando alguna travesura que hayas hecho en la infancia y es que todos hemos hecho al menos una. Algunos tuvimos la buena suerte de no ser descubiertos, pero otros, tuvieron que enfrentarse a las consecuencias.

Esto es una situación difícil siendo un bebé y es que no queremos ser castigados, aún cuando reconocemos que lo que hicimos no estuvo bien.

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Pero el bebé de este video está dispuesto a negarlo hasta el final, aún cuando su cara y manos están llena de crema aprovecha su inocente cara para zafarse del castigo. Su papá le preguntó de varías formas “¿tú hiciste esto?”, a lo que el joven a quien llaman TJ solo decía que no.

Lo más chistoso de todo es que trataba de limpiarse las manos, pero su boca para empezar lo delataba pues había mordido los pasteles con mucha pasión.

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Lo cierto es que el padre aunque intenta parecer serio, no parece que está molesto, solo le insiste en decir la verdad para enseñarle que es bueno. Y es que el padre le comenta inclusive sobre el proceso, le dice que movió la silla y se acercó a la mesa para poder llegar a donde estaban los pasteles.

Siendo sinceros, yo le habría dado los pasteles pues no habría podido resistirme a tanta ternura pero su papá los cría y trata de enseñarlos a obedecer.

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Inclusive su hermana mayor le insiste, pero este muchacho es más duro que una roca y al menos en lo que duró el video no se rindió ante los adultos. Seguramente su papá al terminar lo castigó en serio, no de mala manera sino para que aprendiera a ser un niño sincero.

Pues ya saben como dicen, con las mentiras se comienzan con cosas pequeñas pero si siguen son como una bola de nieve que crece al viajar.

Esperemos que la próxima vez pueda esperar a que sus padres le compartan el postre después de comer, así evita el peligro. Es probable que no llegue a los 3 años de edad, por lo que mover una silla y subirse en ella para alcanzar las magdalenas puede ser algo temerario y peligroso.

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Aunque es un niño muy hábil, ni con toda la presión de su padre y su hermana fue capaz de revelar la verdad.