Por Lucas Rodríguez
23 febrero, 2021

Un joven de Sudáfrica se encontraba en un día que era merecidamente suyo, pero él no podía sentirse feliz si había otras personas que estaban tanto peor.

Hay algunos días o momentos en la vida de una persona, que son merecidamente suyos. Días especiales en la vida de una persona, donde tanto sus seres queridos, como la sociedad en general, comprenden que se sienta con el derecho a celebrar a lo grande. Puede que sea el nacimiento de un hijo, el día en que se firma un matrimonio o por qué no, el día de la ceremonia de titulación de un grado universitario. 

Unsplash – Imagen Referencial

Luego de lo que generalmente tienden a ser un par de años de trabajo duro en un centro de estudios superiores, la ceremonia de titulación es el cierre de todo esto.

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Pero para un joven de Sudáfrica, este día no se trataba solo de él: también se trataba de ocupar su buen momento para ofrecerle algo de ayuda a quienes más lo necesitaban. La verdad es que la mayoría de nosotros estaríamos demasiado ensimismados para siquiera notar que alguien está pasando por una situación distinta a la nuestra. Pero para este chico, la compasión iba primero que los mimos al ego: 

“Mi hijo pasó con sus honores en la contabilidad y ahora es un aprendiz de esta disciplina. Así que decidió que quería hacer algo diferente para honrar su aprobación: alimentar a unas 60 personas que están desesperadas por una comida. Estoy muy orgulloso de este joven. Les servimos arroz con judías y carne picada y un vaso de zumo de Oros. Su bendición fue suficiente para nosotros”

–Padre del chico generoso, en el grupo de Facebook #imstaying

La generosidad del joven no pasó desapercibida. Medios locales como Briefly le dedicaron notas a s generosidad, compartiendo las fotografías del joven sirviendo alimento a los necesitados. Nos cuesta ver su sonrisa detrás de la gruesa mascarilla que también vistió por respeto a las demás personas, pero nos cuesta imagina que habrá sido algo más aparte de una sonrisa gruesa y llena de satisfacción. 

Facebook: Vani Archary

Después de todo, el chico estaba celebrando un gran día, haciendo una acción de caridad, algo que todos los expertos dicen es una de las actividades que mejor nos hacen sentir.

Facebook: Vani Archary

Quizás se podría decir que el chico fue demasiado lejos con la generosidad: no había ningún problema en agendar la ayuda para un día después y ocuparse en gozar de su momento. Pero por lo que parece, él pensaba distinto: no podría disfrutar completamente de este día si sabía que al mismo tiempo que él estaba dichoso y listo para comenzar una nueva vida, había otras personas que estaban sintiendo hambre.