Por Luis Aranguren
15 octubre, 2020

Cansados de caminar buscando trabajo, llegaron a un puesto de comida pidiendo una oportunidad. No había, pero encontraron personas dispuestas a servirles algo de comer. La oración que pronunciaron es hermosa.

En ocasiones la vida no es lo que esperamos, debemos esforzarnos para obtener lo que deseamos y aún así nada está garantizado. Lo que sí podemos asegurar siempre son nuestras ganas de seguir adelante manteniendo nuestros valores intactos.

Un ejemplo de esto fueron dos jóvenes que llegaron el viernes a un restaurante pidiendo trabajo, lamentablemente no había nada para ellos en el local. 

Poco después uno de los jóvenes se acerca de nuevo y le dice a quien contó la historia, Cesar88Game si les podía regalar algo de comida. Eran las 3 de la tarde y se encontraban buscando empleo desde las 7 de la mañana.

Aseguraron ir a tiendas, construcciones y no tenían dinero para malgastar comiendo en un centro comercial, aunque se morían de hambre.

De inmediato y sin pensarlo dos veces el hombre pidió que se les preparara algo de alimento, pero lo más impactante vino luego. Una vez la tenían en sus manos, se sentaron frente a la barra de comidas, cerraron sus ojos y comenzaron a dar gracias a Dios.

Aquel hombre con lágrimas en los ojos, asegura que no pudo olvidar su oración: “Señor, gracias por estos alimentos, bendícenos y bendice las manos que los prepararon. Danos la oportunidad de poder encontrar trabajo y así mañana poder volver a comer”.

Esto ayudó a esta persona a reflexionar sobre lo afortunado que es de poder tener alimentos en su hogar y un trabajo estable.

Facebook / Cesar88Game

Estas personas llevaban consigo todo el ánimo de trabajar, querían ganarse el pan honradamente y hasta el momento no habían tenido suerte. Aunque seguro han tenido la oportunidad de hacer cosas malas por dinero, ellos toman la decisión cada día de hacer las cosas bien y eso es admirable.

Seguro que las personas no se puede imaginar lo que para ellos significan esos alimentos, para ser sinceros no podremos saber nunca si fue lo único que comieron durante el día.

Solo podemos aplaudirlos por su inquebrantable moral y dar gracias a este hombre que compartió la historia por darles algo de comer. La pandemia ha sido un verdadero dolor de cabeza para todos, muchos han perdido sus empleos y por supuesto que eso daña sus estilo de vida.

Esperamos que puedan encontrar un empleo todo y que Dios les siga dando la fuerza para seguir adelante, son un ejemplo que el mundo debería seguir, porque rendirse nunca es la opción.