Por Antonio Rosselot
3 diciembre, 2019

Esta chica de Taiwán logró lo imposible, después de que uno de sus compañeros de trabajo la criticara por tener piernas «macizas» y usar falda. Sin embargo, esta dieta no es como te la esperas…

Todos soñamos con una dieta que nos haga bajar de peso, pero sin dejar de comer todas aquellas cosas que nos hacen engordar, principalmente la comida rápida. ¿Se imaginan comer Big Macs todos los días y tener una figura envidiable? Díganme dónde firmo.

Bueno, esta chica taiwanesa —de la cual aún no sabemos el nombre— logró hacer lo que todos sindicaban como algo imposible: bajó 15 kilos comiendo tres veces al día en McDonald’s.

Australscope

¿Cómo y por qué sucedió esto? Ella, que trabaja en dicha cadena de comida rápida, señaló que decidió perder peso luego de haber escuchado a uno de sus compañeros decir que sus piernas se veían «muy macizas» con la falda del uniforme.

«Escuché a un colega diciendo que mis piernas eran demasiado grandes y que aún así me atrevía a usar falda. Pero gracias a él, me convertí en la persona que soy ahora: sin él, probablemente aún pesaría más de 70 kilos».

Chica de la dieta en sus redes sociales

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Sin embargo, esta dieta no es como te la esperabas: no hay papas fritas, tampoco refrescos gigantes ni postres. La chica logró ser fuerte de mente y elegir bien lo que comería, lo que explica a continuación:

«Trabajo en McDonald’s y como allí tres veces al día. No toco las papas fritas, la piel frita del pollo, tartas de manzana, panes de hamburguesa ni refrescos azucarados. Sólo como la carne de la hamburguesa, lechuga, huevos, alitas de pollo ‘crispy’, refrescos sin azúcar y el pollo frito sin piel».

Chica de la dieta en sus redes sociales

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Además, señaló que cuando tenía antojos dulces sólo bebía té verde y té negro (ambos sin azúcar), y Coca Cola Zero; el resto de las ocasiones se mantenía con agua. Y vaya que resultó la dieta, porque la joven bajó su talla de «mediana» a «pequeña» complementando esta alimentación con ejercicio, además de pasar de 65 a 50 kilos de peso.

«Corría 10 vueltas a la pista por lo menos 3 o 4 veces a la semana, y a veces iba al gimnasio. Cuando vi que no estaba perdiendo el tiempo, de verdad quise llorar. Mi trabajo duro valió la pena».

Chica de la dieta en sus redes sociales

Sin duda, un caso ejemplar de fuerza de voluntad. Si bien se ocasionó por el comentario machista y superficial de uno de sus compañeros, la chica vio que había un problema mucho más grave que sus piernas y decidió empezar a cuidarse a sí misma.

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Ya saben, ¡no todas las dietas tienen que ser estrictamente sanas!