Por Antonio Rosselot
23 junio, 2020

Sheik Faizal Mohd Ismail (Malasia) se dio cuenta de que gran parte de su clientela era de menos recursos. Y como todo subió de precio por la cuarentena, decidió echarles una mano para que puedan disfrutar de un platillo caliente sin pagar precios astronómicos.

Si bien muchos de nosotros generalmente no pensamos mucho a la hora de comprar un plato de comida, es importante que nos acordemos de que aún hay gente alrededor nuestro que no le alcanza para pagarlo. Y esta pandemia se ha encargado de restregárnoslo en la cara.

La pobreza en zonas urbanas, que generalmente está invisibilizada, sigue siendo un problema en países como Malasia, por ejemplo, donde hay un 15% de la población que vive bajo la línea de la pobreza.

Berita Harian

Por lo mismo, negocios como éste, ubicado en la zona de Sungai Petani, son enviados del cielo para ayudar a mitigar este problema. El pequeño puesto, en donde se vende nasi kandar —plato típico con arroz, curry, verduras y/o alguna carne— está operado por Sheik Faizal Mohd Ismail y ha tenido bastante atención de los medios últimamente.

La razón de fondo es que comenzaron a vender menús completos a la gente más necesitadas por tan solo 1 ringgit malayo, es decir, poco más de 20 centavos de dólar.

Sin Chew Daily

Esta increíble iniciativa comenzó luego de que Ismail moviera su negocio de Penang a Sungai Petani, donde se dio cuenta de que muchos de sus clientes venían de muchos sectores, pero especialmente del de menores ingresos, de acuerdo al portal Sin Chew Daily.

«Durante la cuarentena, los precios de la carne y los vegetales subieron mucho. Muchos decían que no podían disfrutar de platos con carne por los altos precios. Comencé a ofrecer platillos por sólo 1 ringgit, para que la gente pueda disfrutar de más comida a un precio razonable».

Sheik Faizal Mohd Ismail a Berita Harian

FB: Info Sungai Petani

Lo que hace esta iniciativa aún más valorable es el hecho de que Ismail tenga que hacer el doble de esfuerzo para llegar a fin de mes, ya que tiene que asegurarse de que la venta de sus platos a ese precio pueda sustentar el negocio. De todas maneras, aún hay opciones de menú para aquellos que pueden pagar más.

Si bien la ganancia de Ismail no es mucha, dice que tener la posibilidad de ayudar con un platillo caliente a aquellos que más lo necesitan es muy gratificante para él. Su historia y generosidad, que ganaron prominencia nacional, le han significado el cariño y alabanza de sus compatriotas malayos.

Sin Chew Daily

¡Un aplauso para este hombre, por favor!