Por Pamela Silva
23 octubre, 2018

Obvio que siempre he sabido esto y por eso como tanto huevo, ¿vieron lo inteligente que soy?

El huevo es uno de los mejores alimentos para sobrevivir la semana, porque es demasiado versátil. Puede ser un rico desayuno, también ir al almuerzo y después convertirse en la última comida del día, sea de la forma que sea que lo comamos. Y lo mejor, es que se puede preparar de formas tan distintas que uno nunca se aburre del huevo.

O al menos yo, nunca me aburro del huevo y podría comerlo a diario (posiblemente, los únicos días que no lo hago es cuando me va a llegar el periodo porque me hincho como globo).

Y según un reciente estudio, mi aparentemente poco sana obsesión con el huevo es demasiado beneficiosa para mí porque me hace más inteligente.

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Según José Antonio Quintana, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un estudio realizado en Estados Unidos reveló que el consumo diario de huevos está directamente relacionado con el coeficiente intelectual.

El estudio analizó la dieta de niños de escasos recursos en Sonora y Chihuaha, específicamente haciendo pruebas de inteligencia (medición del coeficiente intelectual) y comparando esos resultados con el consumo diario de huevos de cada niño. 

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Los resultados fueron que aquellos que comían huevo a diario presentaban un coeficiente intelectual mayor que quienes no siguieron una dieta basada en huevos.

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Según Quintana, esto se debe a que el huevo es un alimento sumamente valioso a nivel nutricional, porque tiene proteína, lípidos, vitaminas minerales y sobre todo -aunque no es una característica nutricional-, es barato.

Así que ya saben, pueden continuar su adicción al huevo con toda la aprobación de la ciencia.