Por Antonio Rosselot
27 julio, 2021

Hidilyn Díaz se llevó la medalla dorada en la categoría de 55 kilos y le entregó el primer triunfo olímpico a su país en la historia. Para la celebración, señaló a AFP que esperaba un banquete con cheesecake y té “boba” con bolitas de tapioca.

El deporte de Filipinas vivió una jornada histórica ayer lunes, ya que una de sus atletas obtuvo el primer oro de la historia del país en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Hablamos de Hidilyn Diaz, que se coronó como campeona olímpica del levantamiento de pesas en la categoría de 55 kilos e incluso batiendo el récord olímpico de la disciplina. Esta medalla se suma a la que ya había ganado la mujer en los últimos JJOO de Rio 2016, donde se quedó con el segundo lugar.

AP

Apenas soltó la barra, la pesista de 30 años se largó a llorar emocionada y sabiendo que había obtenido la medalla dorada, luego de un esfuerzo y un trabajo de varios años con su equipo y con pandemia entremedio. Pero no fue su reacción lo que más llamó la atención de su desempeño, sino que las declaraciones posteriores que le dio a la prensa.

En entrevista con AFP, Diaz comentó que su celebración consistiría en compartir y disfrutar con su equipo, además de comer muchísimo. La atleta hizo hincapié en este último punto porque, ahora que cumplió su misión, creemos que ya está autorizada para darse un festín.

AFP

“Sí, comeré bastante hoy. Es decir, he estado sacrificando mi alimentación y este es el tiempo para celebrar con la gente que está detrás mío. Así que estoy muy agradecida de poder comer ahora, sí”

—Hidilyn Diaz a AFP

De acuerdo a la información rescatada por la agencia, Hidilyn habría planeado una merienda con cheesecake y té boba, una bebida muy común en Asia que incluye pequeñas bolitas de tapioca.

AFP

Y es que claro, después de varios años luchando por cumplir un sueño y haberlo logrado, lo mínimo es mandarse una comilona descomunal para celebrar. No nos vamos a sacar la suerte entre gitanos…