Por Javiera Oliden
27 noviembre, 2017

La dieta de la monarca nos hizo cuestionar varias cosas de su vida.

Si hay una persona que se nos viene a la mente cuando hablamos de la monarquía esa es la Reina Isabel II. Con su longevo reinado y su interesante personalidad la monarca causa mucha curiosidad, algo que posiblemente aumenta considerablemente cuando tomamos en cuenta que rara vez la vemos ser ella misma en público. En cambio, lo que vemos es una fachada compuesta, educada y siempre lista para arreglarlo todo con la diplomacia. Fue por eso que decidirnos a comer como la realeza por un día nos pareció tan interesante: comer, como tantas otras cosas, es un ejercicio en empatía que nos ayuda a entender a los demás de mejor forma.

Porque claramente, una persona que ama el chocolate con fresas y que bebe alcohol varias veces al día debe de tener una personalidad interesante… y sí, acabo de describir parte de la dieta de la Reina incluso si no crees posible que esta mujer coma o beba estas cosas. Como referencia, utilizamos esta publicación que indicaba lo que la monarca come a cada hora del día e intentamos imitarla de la mejor forma posible.

¿Logramos sentirnos más especiales o dignos de ser parte del cerrado círculo de la monarquía? Eso lo averiguarás a continuación.

1. Desayuno parte 1: Té y galletitas

Sabores / Upsocl

Partimos el día con un te chai en hoja, pues nos pareció que la Reina jamás tomaría té en bolsas y que era mucho más refinado prepararlo así. Acompañamos el té con estas galletitas y cada uno comió lo que quería. Algunos usamos la moderación, otros tenían más hambre así que usaron solo las ganas de comer galletas.


2. Desayuno parte 2: Corn flakes con leche

Sabores / Upsocl

Unas dos horas después seguimos con el desayuno de la Reina. Nos servimos corn flakes en tazas y cada uno añadió leche a su gusto. Aquí nos dimos cuenta que algunos preferían el cereal con casi nada de leche y otros con demasiada leche para su propio bien.


3. Lo que no hicimos: beber antes del almuerzo

La Reina suele beber un cóctel de Gin a esta hora, pero nosotros teníamos mucho trabajo (y mucha decencia) como para simplemente ponernos a beber en la oficina.


4. Almuerzo: ensalada con proteína magra y verduras

Sabores / Upsocl

En este caso uno de los integrantes del equipo añadió un huevo cocido, porque comer solo pollo con mucha lechuga no parecía tan buena idea. Claramente creemos que la Reina jamás comería en un pocillo de plástico, pero esta era la versión The Office de la monarquía, así que nos pareció bien comerlo así. ¿El veredicto? Si bien podríamos comer esto todos los días, no podríamos comerlo solo con lechuga. Añadir más y diferentes vegetales sería la mejor opción.


5. A media tarde: un súper té inglés con quequitos y sándwiches

Sabores / Upsocl

Estábamos muy emocionados con esta parte… hasta que descubrimos que el típico sándwich inglés lleva mantequilla y pepino. Sí, pepino. Pusimos cara de repulsión, hicimos sonidos pero preparamos los sándwiches igual. Sorprendentemente la mantequilla puede mejorar mucho el sabor de un pepino y, aunque aún no podemos creerlo, nos gustó. El queque era de naranja y estaba de lujo.

Sabores / Upsocl

Así que tú también deberías probarlo si estás intrigado porque nadie murió en este experimento (algo es algo).


6. Cena: lo mismo del almuerzo

Aunque la Reina a veces añade un Martini, cosa que nosotros no hicimos por estar en horario de trabajo.


7. Postre: Fresas con chocolate

En ocasiones este postre va seguido de una champaña, nosotros pasamos del alcohol. ¿Hay que decir que el chocolate se hizo poco? Bueno, se hizo poco, porque nos encanta. De seguro la Reina debe degustar una variedad más cara eso sí, pero nosotros quedamos felices y contentos con este platillo de cualquier forma.

¿Nos gustó comer como la Reina?

No especialmente. Casi todos sentimos que si bien su comida llenaba, no alimentaba realmente. En otras palabras, nos llenábamos muy rápido con su comida pero a las dos horas ya teníamos hambre. También nos llamó la atención que su dieta contuviera carbohidratos tan refinados, como los sándwiches, los quequitos y las galletas, pues no parece una dieta tan sana para una persona tan longeva. Eso sí, independiente de eso estuvimos de acuerdo en que su comida del día a día era muy dulce y apetitosa, incluso si no somos capaces de comerla todos los días.

¿Beberíamos tanto como ella?

Probablemente no, pero eso es porque tenemos mucho trabajo que hacer y beber en el trabajo sería simplemente raro (¡Hola jefes!)

En fin, ser de la realeza a veces es duro… excepto si eres la Reina y tienes un carácter de hierro, en ese caso una galletita y un té es todo lo que necesitas.