Por Leonardo Granadillo
27 febrero, 2019

“Comí unas tortillas que tenían un año pasado. Algunas de las carnes que comí tenían unas semanas pasadas. Comí crema espesa que fue hace unos meses. Comí yogur que tenía siete, ocho o nueve meses de fecha pasada”, cuenta el hombre que cree que la fecha de expiración sólo llama al consumismo.

Para nadie es un secreto que comprar alimentos para nuestra alacena tiene su ciencia, no basta sólo con escoger cualquier producto y tirarlo en el carrito, no debemos comprar de más porque se puede vencer, ni de menos, porque sino tocará ir todos los días al supermercado.

Un padre de Maryland (Estados Unidos) decidió realizar una especie de estudio para probarle a su familia que no debían botar tanta comida, comió por todo un año alimentos vencidos como tortillas, productos lácteos, carne y pollo.

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En teoría parece una locura, pero tampoco hablamos de una persona sin conocimientos, el caballero llamado Scott Nash es también fundador de un mercado orgánico, y tiene bases para decir que se bota mucha comida que aún sirve, y parece haberlo demostrado.

“Comí unas tortillas que tenían un año pasado. Algunas de las carnes que comí tenían unas semanas pasadas. Comí crema espesa que fue hace unos meses. Comí yogur que tenía siete, ocho o nueve meses de fecha pasada”.

Scott Nash al Wtop

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Leemos y quizá lo primero que viene a la mente es ‘que asqueroso’ pero las estadísticas también tienen sentido respecto a lo que dice, se estima que entre un 30% y un 40% de los alimentos que hay en los Estados Unidos no se consumen, es decir se desechan unos $165 billones en comida al año.

La experiencia de Scott puede ser encontrada en su blog personal ScottsCompostpile donde explica detalladamente como se las arreglo para ingerir comida que quizá ya no estaba en su mejor momento, pero que aún se podía consumir.