Por Antonio Rosselot
25 julio, 2019

Paul Nowak sí que sabe optimizar sus recursos. ¡Salud!

Mientras estás ahí en el trabajo, apachurrado en tu silla como un huevo frito, sólo queremos contarte que en Sheffield (Inglaterra), hay un hombre muy talentoso que tuvo una gran idea y supo ejecutarla con maestría: construyó un bar en su patio trasero sólo usando pallets de madera. Y se ve increíble, como sacado directamente del centro de Londres.

Paul Nowak

El hombre en cuestión se llama Paul Nowak, y es un gran aficionado a la carpintería. Paul se las arregló para reutilizar unos pallets que estaban agarrando polvo en el pub de uno de sus amigos, y creó esta tremenda obra de arte. Y todo por la módica suma de 90 libras (unos 112 dólares).

“Me tomó un par de días construirlo después de que conseguí los materiales que necesitaba. Siempre me ha gustado trabajar con madera, debería haberme dedicado a eso una vez que salí de la escuela pero nunca lo hice (…) puse una terraza en el jardín y siempre había querido tener un bar allí, así que me conseguí los pallets y lo construí”.

Paul Nowak a LADBible

Paul Nowak

Vaya que resultó el proyecto, por eso no entendemos la falsa modestia de Paul. En fin, este genial bar es un tremendo panorama para pasar los sábados de verano sin tener que hacer una fila en el pub o el supermercado. Aunque sepamos que no hay demasiado verano en Inglaterra, de todas maneras se entiende el punto.

Detrás del bar hay espacio para una gran cantidad de cervezas, bebidas destiladas y vino, demostrando así ser una meca del buen beber. La última información era que los tiradores de cerveza aún no estaban funcionando, pero una vez que eso se resuelva, el paraíso estará completo. Incluso la nevera está hecha de pallets, y cómo no, llena de cerveza fría lista para ser consumida.

Paul Nowak

El bar de Paul se hizo viral luego de que fuese compartido en un grupo de Facebook llamado Extreme Couponing and Bargains, y la publicación ha sido compartida en miles de ocasiones. Todo esto y más, con tan sólo 112 dólares de presupuesto.

Paul Nowak

Ahora estamos esperando una invitación al bar. Mínimo, ¿no?