Por Alvaro Valenzuela
29 Junio, 2017

Esta técnica proviene del gran chef, ganador de una estrella Michelin, Daniel Patterson.

Hay millones de formas de cocinar huevos: revueltos, fritos, duros, pochados, escalfados e incluso en bolsa. Pero te aseguro que jamás habías visto un huevo revuelto cocinado en agua hirviendo. El resultado es maravilloso y ni siquiera tendrás que ensuciar un sartén. Esta técnica proviene del gran chef, ganador de una estrella Michelin, Daniel Patterson y rompe todas las reglas del huevo. Sin embargo, en poco minutos más un poco de sal y pimienta tendrás un excelente huevo hecho por arte de magia.

Preparación:

1. Chequea tu huevo

El truco aquí es usar los huevos más frescos posibles. Con claras espesas que pueda sostenerse contra el agua hirviendo. Pruébalo con un tenedor: Si la clara pone poca resistencia y vuelve a su forma original, el huevo está perfecto. Si se siente un poco derretido, líquido, recoger los huevos escurre la parte más delgada de las claras de huevo.

2. Bate el huevo

Batir por unos buenos 30 a 40 segundos para incorporar aire. No trates de hacer mucha fantasía, échale un poco de sal y pimienta y listo. Si agregas más cosas puedes alterar la estructura de tu huevo después.

3. Hierve agua

Con un tenedor, revuelve el agua dentro de la olla en el sentido del reloj para crear un remolino.

4.Toma un aliento y echa el huevo

Cuenta hasta 20. Di una oración, si es necesario. El intenso calor hará que las bolsas de aire dentro de los huevos revueltos se expandan y creen un milagro esponjoso. Aunque es muy probable que en este momento estés convencido de que todo terminará en un desastre horrible.

5. ¡El momento de la verdad! Escurre el agua de la olla con cuidado para no botar los huevos

Una vez que se quita la tapa, se encuentra una isla de huevos revueltos perfecta que flota en la parte superior. Escurre la mayor parte del agua y luego pon los huevos en un plato para que puedan expandirse.

6. Agrégale el sabor y el condimento


Dale a tus huevos revueltos una ultima presión con un tenedor para eliminar el exceso de agua. Luego rociar con aceite de oliva, sal, pimienta o lo que te encante. Después disfruta un desayuno para campeones y celebra tu triunfo.

Panna
Panna

¡Delicioso!