Por Antonio Rosselot
15 septiembre, 2020

Si bien sabemos que lo mejor de los volcanes de chocolate —o “lava cakes”— está en su centro, aquí el helado casero de Baileys y vainilla también se roba parte de la película. ¡Una opción sencilla y elegante para terminar la cena con tus invitados!

Los volcanes de chocolate son postres que no todos solemos comer, pero que sí nos resulta placentero mirar. 

Por fuera son como bizcochos normales, esponjosos y horneados, pero una vez que pasas el tenedor o el cuchillo y lo abres por el medio, un delicioso río de chocolate líquido y caliente emana desde su núcleo y procede a invadir todos los espacios del plato.

Y como es usual en la repostería, los bizcochos de chocolate se pueden complementar con un montón de cosas para hacerlo aún más delicioso. Sobre todo si es alcohol.

Esta receta, cortesía del sitio australiano Taste, mezcla los mejores volcanes de chocolate con un helado casero de Baileys, ese licor cremoso y aromático que tanto adoramos. Se las dejamos a continuación, para que aprovechen de darse un gustito después de aguantar tanto tiempo en cuarentena.

Ingredientes (para 4 porciones)

Bizcochos

– 150 gramos de chocolate negro, trozado

– 125 gramos de mantequilla sin sal, trozada

– 100 gramos (1/2 taza aprox) de azúcar moreno

– 2 cucharadas de Baileys (reservar un poco extra para la presentación)

– 2 yemas de huevo

– 2 huevos

– 1 cucharada de cacao en polvo (reservar un poco extra para la presentación)

– 40 gramos (1/4 de taza) de harina blanca

– Adornos de chocolate blanco y negro (ver receta)

Para el helado de Baileys

– 250 gramos de helado de vainilla, levemente suavizado

– 2 cucharadas de Baileys

Preparación

1. Para hacer el helado, mezclar el helado de vainilla con el Baileys en un bol hasta que esté todo incorporado. Luego guardarlo en un contenedor con tapa —o cubierto— y dejar en el congelador por unos 30 minutos o hasta que esté firme.

2. Mientras se enfría el helado, precalentar el horno a 180ºC. Luego engrasar 4 pocillos o moldes de unos 160 ml con mantequilla y dejarlos en una bandeja de horno.

3. Combinar el chocolate, la mantequilla, el azúcar y el Baileys en un bol a baño maría (recordar que la base del bol no debe tocar el agua hirviendo), y cocinar revolviendo por unos 5 minutos o hasta que la mezcla esté derretida y suave. Quitar del fuego y dejar a un lado para que enfríe un poco.

4. En otro recipiente, batir las yemas y huevos hasta que queden incorporadas y luego, verterla gradualmente en la mezcla de chocolate hasta que su textura sea espesa y sedosa. Después cernir el polvo de cacao y la harina sobre la mezcla y hacer movimientos envolventes para combinar (no sobremezclar). Luego, verter la mezcla en los recipientes y dejarlos reposar en el refrigerador por unos 15 minutos.

5. Hornear los bizcochos por unos 16 minutos o hasta que se vean firmes por arriba, y dejar reposar 5 minutos una vez sacados del horno. Luego pasar cuidadosamente un cuchillo por alrededor del bizcocho para desmoldarlo.

6. Servir en platos con un toque extra de cacao en polvo, un par de bolas de helado de Baileys y los adornos de chocolate. También se le puede añadir un chorrito de Baileys encima.

* Para hacer los adornos de chocolate: poner una capa de chocolate blanco derretido en una hoja de papel de horno, y luego darle un efecto “marmolado” con chocolate negro derretido. Luego enrollar el papel, atarlo con elásticos y enfriar en el refrigerador por 15 minutos. Luego desenrollar y quitar los trozos de chocolate.

Taste Magazine

 ¡Un manjar digno de los dioses!