Por Teresa Donoso
7 junio, 2017

De haberlo sabido antes…

Los espárragos son una de las mejores verduras que existen. Los puedes untar en lo que sea, quedan perfectos con queso y su sabor nos recuerda lo mucho que amamos los meses más cálidos del verano. En mi caso, pasé de comerlos con sal y limón a disfrutarlos en quiches y sandwiches de queso grillado, algo que me enseñó que realmente no hay receta donde estos verdes y simpáticos bastoncillos no puedan ser incorporados.

Sin embargo, el problema es que a menudo no los cocinamos todos de una sola vez, algo que provoca que comiencen a añejarse y podrirse en la nevera (o donde sea que los hayas guardado).

What does your ideal snack involve ? Mine #alphafoodie #greens

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Debido a esto, es extremadamente importante aprender a guardarlos de forma correcta y para ello te enseñaremos un pequeño truco que nos encanta.

Si lo piensas bien, tus espárragos no son más que “ramas” que necesitan agua, tal como las flores, para mantenerse en buen estado. De esa forma, lo único que tienes que hacer es ponerlos en una fuente con un poco de agua, cuidando que sólo la parte inferior esté sumergida. Esta fuente, con tus espárragos, la puedes volver a poner en la nevera sin problemas.

Según Huffington Post lo anterior podría aumentar la vida de esta verdura en una semana e incluso más.

Y ahora, por si es que te inspiraste, te dejamos un compilado de ocho recetas con espárragos que fascinarán.