Por Lucas Rodríguez
9 octubre, 2020

El niño de 13 años contó cómo oficiales le pidieron una elevada suma de dinero para poder seguir vendiendo huevos. Cuando dijo no tener el dinero, convirtieron su sustento en cáscaras quebradas.

Salvo que hayas nacido y criado de la mano de un monarca, la mayoría de nosotros hemos conocido la angustia que significa no tener empleo. Es uno de los sentimientos más profundos y demoledores que existen, el no saber de dónde conseguiremos el dinero suficiente para pagar el próximo mes de vivienda o con qué comprar nuestra comida. Pero al menos la mayoría de nosotros tuvimos que pasar por esa sensación cuando ya éramos adultos y contábamos con la madurez suficiente para hacerle frente a situaciones de alta complejidad como esa. 

Youtube: TheIndianCrusader

En otras partes del mundo, hay niños de 13 años que deben verse en situaciones como esta. No solo eso, sino que tener que hacer frente a la realidad de que fueron las mismas autoridades quienes se encargaron de ponerlo en esa situación de temor y sentirse desvalido.

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La historia de un niño de 13 años de la India llamado Paras Raykar, tuvo que pasar exactamente por esta situación. El pequeño ayudaba a su familia paseándose por su ciudad con un carrito de huevos, los que vendía para llegar al final del día con algo que aportar a sus seres queridos.

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Todo iba bien, hasta que la pandemia lo puso en serios aprietos. La clientela bajó drásticamente y Paras no tuvo la misma facilidad para salir a vender a las calles. Como si esto fuera poco, en una avenida se le acercaron dos policías, quienes excusándose en que lo revisaban por motivos sanitarios, lo obligaron a pagarles una elevada multa. Como Paras aseguró no tener ese dinero, los policías simplemente dieron vuelta su carrito, destruyendo todos sus huevos. 

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Esa acción malévola dejó en claro que no era tanto una multa, como un soborno lo que le estaban intentando cobrar.

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Al publicar su historia por redes sociales, el niño logró dar con los oídos de las autoridades. Poniendo de su parte, autoridades y personas ricas de su país acudieron en su ayuda, ofreciéndole no solo una vivienda en la que trasladarse con su familia, sino que además, la cobertura total de sus estudios, según informó NDTV

Luego de ese triste día, Paras se encontró con que no tendría que preocuparse nunca más sobre cómo seguiría su historia. Puede que por un momento haya creído que el mundo se acababa, pero solo un par de horas después, el karma decidió que le daría una mano.