Por Catalina Maldonado
26 noviembre, 2020

Producto de la crisis por COVID-19, Roman Savin de 23 años perdió su empleo en una aerolínea y tuvo que buscar nuevas formas de ganar dinero. Ahora reparte comida a través de aplicaciones de servicios.

Este 2020 ha sido lo suficientemente difícil para todos porque no solo hablamos de la pandemia y el riesgo de contraer coronavirus, sino también de las consecuencias económicas que ha traído a nivel mundial. Y si bien el mercado laboral hoy presenta a muchas personas despedidas, también hay otras miles más que buscan una nueva oportunidad laboral.

Así se propuso un joven de 23 años de Rusia, quien tras despedido como piloto comercial producto de la crisis, decidió que no era el momento de quedarse de brazos cruzados y con mucha energía ahora trabaja como repartidor de comida por aplicaciones. 

Facebook

Roman Savin es el joven quien actualmente vive en Lituania, y que como muchas personas en el mundo, se vieron obligadas a buscar otro trabajo para afrontar un despido. Su historia se hizo viral a través de una red social rusa llamada Pikabu y representa a tantos en su misma situación.

Resulta que Roman compartió dos imágenes, una que corresponde a 2019 y otra en el 2020. Todo esto con la idea de mostrar y comparar cómo cambió su vida antes y después del inicio de la pandemia por coronavirus. 

Facebook

Como podemos ver, en la primera imagen se ve a un feliz Roman posando frente al espejo de un ascensor posando con su uniforme de piloto. Y claro, en la foto del 2020 se le puede ver en otro ascensor pero ahora vestido de repartidor. 

Facebook

Según contó el propio Roman para Bored Panda, “como probablemente muchos saben, la pandemia ha llevado a la industria de la aviación a mínimos históricos” explica. A pesar de que sigue trabajando como piloto de la aerolínea, actualmente solo tiene un vuelo al mes por lo que le sobran 30 días para trabajar.

“Empecé a trabajar en el taller de repuestos de aviación como agente de ventas (trabajo desde casa) y los fines de semana trabajo como repartidor de comida” cuenta Roman. Incluso asegura que le gusta bastante ya que “puedes recorrer la ciudad, ver gente y escuchar tu música favorita mientras repartes comida”.

Facebook

A pesar de que no es un trabajo ideal, Roman agradece la posibilidad de trabajar cuando quiere pues las aplicaciones le dan esa facilidad de manejar sus horarios y continuar generando ingresos para vivir.

Si bien, tanto a Roman Savin como a tantas personas en el mundo le dolió perder su empleo estable, tener actitud positiva y buscar nuevas alternativas es la forma de salir adelante.

¡Te felicitamos!