Por Luis Aranguren
14 julio, 2021

Durante unas vacaciones por el país azteca, llamó la atención que después de comer dejara estos “regalos”. Suponemos que después podrán venderlo.

Los amantes del fútbol conocen a Iker Casillas, el mejor portero del mundo durante muchos años y con quien España y el Madrid llegaron a ser campeones en varias ocasiones. Un gigante de aquellos equipos, un capitán que supo guiarlos en medio de la tormenta.

Pero como todo, no podría estar practicando su deporte favorito para siempre. Es por eso, que tras retirarse ha decidido disfrutar de la vida viajando.

Entre sus últimos destinos está México, donde lleva varios días y donde no perdió la oportunidad de visitar una taquería tradicional. No es necesario decirlo, pero los mexicanos adoran el fútbol y al verlo, fue tratado como todo un rey, amablemente Casillas accedió a tomarse fotografías junto a los trabajadores.

Pero lo que más llamó la atención fue al momento de irse, y es que muchos se imaginan que dejaría una gran propina al ser millonaria, en cambio dejó prendas personales.

En un gesto que sorprendió a los presentes, el ex portero del Real Madrid dejó en la mesa sus shorts de playa y los tenis que llevaba puesto, acompañado de una propina de 800 pesos mexicanos, equivalentes a 40 dólares.

Facebook / Cosme’s Taquería

“Me di cuenta de que era él ya cuando se estaba yendo porque a mí me regaló unas cosas. Unos tenis y ropa. Los tenis que traía él se los quitó y me los regaló. Me dio una bolsa de ropa que tenía, que era de la playa, porque estaba mojada. Se fue descalzo. De aquí se fue caminando”.

–Don Victor, encargado de la taquería dijo a ESPN

Igualmente, el encargado contó que el futbolista estaba muy feliz y se fue muy agradecido, la comida le había gustado mucho y logró ir ahí por lo cerca que está el restaurante de la playa. Para ellos fue un gran visitante y dejó un gran regalo, tal vez más adelante puedan subastarlo.

Además de comer, tuvo la paciencia de posar para fotografías dentro del restaurante lo que habla de la amabilidad del portero. Alguien agradecido por los alimentos que recibió, sin duda, un alma gentil que no solo deja todo en la cancha sino que también en su vida diaria.

Para los taqueros fue todo un orgullo haber atendido a este personaje, un gran gol para aquel local de comida cerca de la playa.