Por Luis Aranguren
29 diciembre, 2021

Un video dejó en evidencia la fuerza que ha desarrollado el trabajador. No por entrenamiento, sino por trabajo.

Es probable que en tu país, veas a diario muchos delivery con sus bolsos en la espalda y pedaleando duro para ganarse la vida, tratando de hacer la mayor cantidad de pedidos posible. Un trabajo que en ocasiones no es bien pagado y ni hablar de seguros o beneficios laborales, sin embargo, es su opción para llevar el dinero a casa.

Aunque esto sea un trabajo, queda claro que es una forma de hacer ejercicio y mantener el cuerpo en constante movimiento, algo que seguro da sus frutos.

Twitter / DoCiclismo

Y contra esto tuvo que luchar el ciclista brasileño Vinicius Rangel, quien fue sorprendido por un repartidor mientras realizaba un entrenamiento en su país natal.

Durante una recta el profesional fue rebasado por el trabajador, quien andaba con un calzado deficiente y una bicicleta vieja, mientras el deportista iba con equipo de máxima calidad. Pues el repartidor logró aguantar el ritmo de Rangel, quien iba a 37 kilómetros por hora, además de llevar peso en su espalda, según el Twitter @DoDiclismo.

Twitter / DoCiclismo

Como si esto no fuera suficiente, en una oportunidad lo rebasó y el ciclista profesional tuvo que esforzarse al máximo para volver a obtener el primer lugar.

Cuando se detuvieron un momento a hablar, el humilde trabajador sobre ruedas le contó que diario recorre entre 80 y 100 kilómetros para poder hacer una ganancia suficiente. Algo sorprendente, pues el ciclista vive del deporte y su equipo no solo es de última generación, sino que además es extremadamente liviano para que pueda pedalear sin tanto trabajo.

Twitter / DoCiclismo

Esto nos hace pensar, ¿qué pasaría si este repartidor tuviese este equipo?, queda claro que sin un entrenamiento fijo su cuerpo ha desarrollado una gran habilidad.

Twitter / DoCiclismo

Creo que el equipo de ciclismo podría darle una oportunidad, seguro que con un buen sueldo y seguridad, la aprovecharía al máximo y sería un gran deportista. Por ahora, todo quedó en un momento de risas y alegría, un compartir entre ambos ciclistas que dieron lo mejor de sí durante esa noche.

Esperemos que este humilde trabajador haya recibido muchos pedidos, demostró que los hace llegar rápido, por lo que una buena propina sería lo ideal cuando las personas reciban sus alimentos.