Por Antonio Rosselot
6 septiembre, 2021

La presentadora fue vista en un lujoso restaurante de la ciudad comiendo acompañada de otras personas, todo mientras la Fiscalía General de la República de México busca detenerla por su delito fiscal. Por lo visto, muy pendiente no debe estar.

En los últimos meses, la vida de la afamada conductora peruana Laura Bozzo dio un radical giro en 180 grados: pasó de ser una de las personalidades más conocidas en el mundo de los programas de opinión latinos a ser un objetivo de la Fiscalía General de la República de México (FGR), ya que está acusada de fraude al fisco en dicho país.

Bozzo fue multada por el Servicio de Administración Tributaria del país luego de haber vendido una propiedad que el mismo organismo le había confiscado. Con los 13 millones de pesos que ganó logró saldar una deuda que la aquejaba, pero su método fue completamente ilegal.

Las autoridades emitieron una orden de detención contra la presentadora, pero para proceder primero debían encontrarla en alguna parte.

Y su paradero se develó por la labor del programa “Chisme No Like”, que difundió unas imágenes de la peruana disfrutando de unos ricos taquitos en un restaurante de Acapulco, acompañada de otras mujeres. “Esperemos que cuando la encarcelen por el delito de evasión fiscal pueda comer igual de rico”, comentó el programa en su publicación.

Pero independiente de lo tranquila que se ve engullendo su comida, Laura también debería estar preocupada de lo que está pasando en su país vecino. De acuerdo a otro programa de farándula llamado “Suelta la Sopa”, Bozzo y su hija Alejandra de la Fuente tienen una demanda en su contra en EE.UU, ya que desde marzo de 2020 no han pagado el alquiler del penthouse que arriendan.

Todo indica que le queda poco tiempo de libertad a Laura Bozzo, pero bueno, ante esa situación, ¿quién no desearía estar tranquilo y echándose unos taquitos para hacer más agradable la espera?