Por Javiera Oliden
11 octubre, 2017

Al principio son irreconocibles.

Es increíble cómo pueden haber objetos que nos rodean y que usamos todos los días sin saber mucho sobre ellos, por ejemplo, de dónde vienen y cómo están hechos. Este es el caso de las botellas plásticas que en realidad pasan por un proceso que no habríamos imaginado y que nos dejó con la boca abierta y que probablemente tu también desconozcas.

Esto es porque para llegar a ser las botellas que todos conocemos:

Primero tienen que ser esto:

@QAZ123QAZ123 / Pikabu

Es difícil de creer, pero no es otra cosa. Es una botella bebé, o más exactamente una preforma de botella.

¿Aún no lo crees? El proceso en el que se transforma de una a otra es el siguiente.

Primero obviamente, hay plástico derretido, que será la materia prima para la botella. Luego, este plástico es expulsado por unas máquinas especiales que le dan forma, y se convierten en preformas.

Las preformas son luego llevadas por otras máquinas hasta la estación donde tomarán el aspecto por las que son conocidas normalmente.

Ahí son calentadas en segundos para hacerlas más moldeables. Luego, de esto son infladas con aire. Y así de simple, ya son botellas.

Esta máquina que las produce es extremadamente veloz, tanto así que producen más de 10.000 botellas por hora.

Se mueve tan rápido que así se ve en cámara lenta.

Y aunque es genial de ver, el lado negativo que tiene que sea tan rápido el los efectos en el medioambiente. No es sorpresa que haya tantos desechos de botellas si se generan y consumen así de rápido.

¿Conocías el proceso?