Por Antonio Rosselot
3 febrero, 2020

Además, tiene una leve gradación alcohólica. ¿Qué mejor?

Hay sabores que son universalmente conocidos por entregar mucho, pero mucho placer. Veámoslos por contexto: imagínense en un día de mucho calor, donde tienes 38 grados hasta en la sombra y ni la piscina te salva de asarte vivo… en ese caso, qué mejor que un buen helado para refrescarse y que se te congele la cabeza del frío.

Por otra parte, vámonos a un contexto distinto: es invierno, hace frío y estás dentro de casa, con la chimenea prendida y tapado con una manta gruesa. En ese caso, ¿qué mejor que una buena copa de vino para acompañar una tabla de quesos y una noche de Netflix?

Pero este producto es bastante novedoso y tiene muchísimo potencial, ya que mezcla las dos delicias que les comentamos: damas y caballeros, ¡démosle un aplauso al eternamente adorado helado de vino!

Helados Miranda

Esta receta se originó en Argentina, uno de los países vinícolas por excelencia. Ricardo Miranda se instaló hace 25 años en la localidad de Cafayate, uno de los polos del enoturismo del norte del país, e instaló una heladería donde estuvo dos años perfeccionando la receta del helado de vino.

Hoy en día, “Helados Miranda” es una parada obligada para todos los turistas que visitan la zona de Salta, famosa por su gran cantidad de viñas y suelos fértiles. La popularidad de este helado es tal que todos tienen su propia receta y, si bien el vino también se ofrece en formato de alfajores e incluso spas, el helado aún tiene el primer lugar en las elecciones.

Helados Miranda

Hay dos tipos de helado de vino: en primer lugar está el de vino blanco, hecho con una cepa llamada Torrontés. Y como el vino blanco se bebe frío, queda muy bien incorporado y mantenido en un helado. Por otra parte está el helado de vino tinto cabernet, que si bien pierde un poco de su amargor característico al incorporarse en el helado, sigue siendo uno de los más refrescantes y el favorito de la mayoría.

Helados Miranda

Lo mejor de todo esto es que la receta podría expandirse a otras regiones vinícolas de América… me pregunto cómo quedaría un helado con mosto de la zona de Moquegua (Perú) o con una buena cepa carmenere del valle de Colchagua (Chile).

Helados Miranda

¡Me dio sed!