Por Teresa Donoso
1 junio, 2017

De seguro lo tienes en tu nevera y no lo sabes.

Si eres de esas personas que despiertan con mucha hambre y que buscan comer algo que los sacie  sin nunca lograrlo, entonces de seguro has probado con diferentes desayunos y fallado de forma miserable. Yo, al menos, he probado de todo y nunca he conseguido comer menos de dos snacks entre mi desayuno y mi almuerzo.

Sin embargo, hay una tendencia culinaria que me tiene intrigada ya que mucha gente asegura que después de comer este desayuno pueden pasar horas sin sentir NADA de hambre. Cuando lo leí por primera vez quedé en shock.

¿Es posible eso? ¿Existe un estado donde uno no tenga hambre dos horas después de desayunar?

Como verás, estaba emocionada.

El método consiste en tomar tu avena de siempre, cocinarla con leche o agua, añadir ingredientes extras y… un huevo.

Today #ontheblog Important stuff to know before going #LowCarb Link in bio and at http://wp.me/p4nrWM-5ov

A post shared by Jessica Cording, MS, RD, CDN (@jesscording) on

Sí, la gente está poniendo un huevo y revolviéndolo junto con su avena para conseguir una textura más cremosa y aumentar de inmediato la cantidad de gramos de proteína que consumen durante la mañana. Si bien ya había escuchado que Jennifer Aniston usaba el truco del huevo en su avena, ella usa sólo la clara, por lo que la idea de añadir la yema me causó un poco de dudas.

Según la nutricionista Jessica Cording, este método es bastante saludable y ella asegura que si cocinas el huevo a temperatura baja y revuelves bien tu avena la presentación final no se verá extraña, sino que todo lo contrario.

¿Te animas? En caso que quieras probar esta peculiar receta, te dejamos las instrucciones más abajo:

Ingredientes:

– 1/3 de taza de avena (puede ser instantánea).
– 1 cucharada de semilla de lino (linaza) molida. También se puede reemplazar por una cucharada de semillas de chía enteras.
– 1 huevo entero.
– 2/3 de taza de agua (o leche, si lo prefieres)

Preparación:

1. Haz que el agua o la leche hierva.
2. Cuando hierva, baja la llama y añade la avena con la linaza (o chía).
3. Cocina hasta que la avena haya absorbido casi todo el líquido.
4. Añade el huevo y mezcla vigorosamente hasta que la mezcla se vea esponjosa (entre uno a dos minutos).
5. Come inmediatamente.

Pexels

Por supuesto que encima puedes añadir más agregados, como fruta fresca, miel y otros.

¿Crees que probarías algo como esto con tal de no sentir tanta hambre? Yo estoy considerándolo.