Por Luis Aranguren
2 mayo, 2022

La señora Lillian Droniak, tiene una personalidad divertida en TikTok, tanto que ni la muerte le preocupa. Ya tiene todo planeado.

Es probable que muchos tengamos miedo de perder a nuestros familiares, sin embargo, es algo que puede pasar pues somos humanos y con el tiempo hay más riesgos. Sin dejar la tristeza de lado, siempre debemos buscar la forma de reponernos y salir adelante, algo que esta abuela ayuda a hacer a sus familiares cuando llegue el momento.

Hablamos de Lillian Droniak, una señora de 92 años de edad que ha puesto algunas normas para su funeral, que quienes asistan deben seguir al pie de la letra.

TikTok / Grandma Droniak

Conocida en TikTok como “Grandma Droniak”, goza de una personalidad maravillosa y siempre publica videos que levantan el ánimo a quien lo ve. Aunque su vida no es muy activa como seguro lo fue en el pasado, cuenta cómo la pasa entre citas y su actividad favorita, jugar bingo.

Volviendo al tema principal, usó uno de sus videos para contar lo que querría que hicieran las personas cuando ella falleciera: “No me iré pronto, pero aquí están las reglas”.

TikTok / Grandma Droniak

La primera era la más sencilla: “Puedes llorar, pero no lo hagas mucho”, pues no quiere que nadie haga el ridículo en algo que es explícitamente para conmemorar su partida. Lo segundo fue “Bertha no está invitada”, siendo una persona real que eliminó de su vida hace muchos años, le guarda tanto rencor que ni después de su muerte desea verla.

Pero fue la última regla la que sorprendió a todos pues decía: “Emborráchense después”, y contó en su video que era mejor que lo hicieran y se tomaran muchos tragos por ella.

TikTok / Grandma Droniak

Si bien para muchos de sus familiares seguro es doloroso pensar en lo que pueda pasar, no cabe duda que al haber vivido mucho, está preparada para la adversidad. Ahora su video es viral, a muchos les encanta que tome algo tan delicado con ánimo, no cabe duda que es una señora muy cool.

Esperemos que viva muchos años más para que siga repartiendo alegría, que Bertha nunca más esté en su vida y bueno, cuando llegue el momento, que sigan sus normas al pie de la letra, como le gustaría que todos hicieran.