Por Antonio Rosselot
8 enero, 2021

Ramu Dosapati usó cerca de 70 mil dólares de sus ahorros y jubilación para ayudar a estos migrantes, que quedaron en una situación muy precaria con la pandemia y las lluvias de invierno.

El 2020 fue un año terrible para todos, pero especialmente para la gente de India. Además de los crecientes casos de COVID-19 —que han llegado a millones—, el país sufrió una serie de lluvias e inundaciones que dejaron al sector agrícola rural muy dañado e incapacitado de rentar.

En la región de Hyderabad, específicamente, un gran número de trabajadores migrantes quedó en una situación muy precaria, atrapados en los pueblos donde trabajaban. Pero un empresario local, llamado Ramu Dosapati, se puso como prioridad ayudar a estas personas y asegurarse de que no les faltara alimento ni otros esenciales.

Ramu Dosapati

Dosapati ha invertido alrededor de 61 mil dólares para poner una suerte de “cajero automático” de productos y alimentos básicos, llamado Rice ATM. La gracia del local es que está abierto 24 horas al día y los siete días de la semana, proveyendo ayuda en todo momento para los migrantes.

Todo nació cuando el empresario vio que una mujer compraba grandes cantidades de pollo para un campamento de migrantes, teniendo un sueldo considerablemente menor al de él.

“Cuando le pregunté por su salario, me dijo que eran seis mil rupias. Eso me hizo pensar que si una dama con un salario de seis mil rupias puede gastar dos mil en los más necesitados, ¿por qué no hacer lo mismo?”

—Ramu Dosapati a Business Insider India

MensXP

Dosapati organizó una lista de cerca de 200 personas en situación precaria, y pronto se dio cuenta de que su inversión inicial —de dos mil dólares— alcanzaría para apenas un par de días.

Convencido de que estaba haciendo lo correcto, el empresario cobró su pensión y abrió un pequeño almacén en asociación con un proveedor local. Pero eso no fue suficiente.

Ramu tenía planes de mudarse a una casa más grande con su familia, e incluso había vendido tierras para poder costear el cambio. Pero cuando se enteró de que un nuevo grupo de trabajadores migrantes había llegado al pueblo buscando ayuda, no dudó y, con la venia de su familia, usó el dinero de la casa para comprar más alimentos.

Ramu Dosapati

Dosapati y su increíble generosidad han trascendido en las redes sociales a lo largo de todo el mundo. Y no es para menos, porque sigue firme con su intención de dar una mano a quienes más están sufriendo.

¡Un ejemplo a seguir!