Por Javiera Oliden
1 agosto, 2017

Tiene mucho que ver con la forma en la que la pides.

A todos nos ha pasado. Vivimos nuestras vidas con un constante e imparable antojo por una hamburguesa.  Esa hamburguesa como las que vemos en la televisión: jugosa y deliciosa. Cuando ya no lo podemos contener más vamos por ella, llenos de emoción y un hambre feroz. Pero esa ilusión se desmorona en un momento, cuando al primer mordisco nuestra boca se encuentra con una desagradable sorpresa: la hamburguesa  está seca y parece que hubiera sido cocinada hace días. ¿Cómo hacer para que no te vuelva a pasar?

Según Gourmandize, la manera más fácil de que te den una hamburguesa fresca en McDonald’s es pedir que le hagan algún cambio.  Por ejemplo, pedir que le saquen los pepinillos o la cebolla a tu hamburguesa. De esta manera, te aseguras de que te la hagan en ese mismo momento. Eso sí, significa que puede que tengas que esperar un poco más.

Y si te gusta tu hamburguesa tal como es, simplemente tienes que ser directo, y pedir una hamburguesa fresca. Así de simple.

Además, en las horas en que hay más gente, se están haciendo hamburguesas constantemente, así que si vas a la hora de almuerzo lo más probable es que te den una deliciosa y fresca hamburguesa como recompensa por tu paciencia.

Y tú, ¿crees que vale la pena esperar?