Por Antonio Rosselot
29 agosto, 2019

Estos platos, originarios de las culturas Aymara, Mapuche y Rapa Nui, serán integrados en los menús de los colegios y escuelas públicas de Chile. No hay mejor manera de aprender de nuestros pueblos originarios, que probando su deliciosa comida.

¿Recuerdas cuando ibas a la escuela y llegaba la hora de almorzar? Ahí tenías tres opciones: comprar algo para comer, llevar almuerzo desde la casa o ir al comedor de la escuela, donde los menús no siempre eran llamativos. 

Pero quizás, esos menús no eran llamativos porque no tenían ingredientes llamativos. A raíz de eso, en Chile se anunció un programa llamado «Cocina con Raíces», el cual implementará nuevos menús, basados en ingredientes usados por los pueblos Aymara, Rapa Nui y Mapuche, en distintos comedores de escuelas y colegios públicos del país.

La Cocina Chilena

Platos típicos como la «Calpurka» aymara —una sopa a base de carne y verduras que se sirve con piedras precalentadas dentro— o los bocados de «millokin» mapuche —un puré que se forma con frijoles y guisantes molidos— serán parte de las preparaciones que podrán disfrutar los alumnos.

«Lo que va a pasar acá es maravilloso: el próximo año, 140 mil niños empezarán a reconocer en el Kana Kana un pescado que tiene que ver con su cultura; y el trigo mote como parte de la tradición cultural de nuestro país. Reconocer eso no es sólo alimentarnos bien y elegir vivir sano, sino que es elegir vivir mejor, es vivir una cultura donde nos vemos reflejados en lo que comemos».

Sebastián Sichel, ministro de Desarrollo Social y Familia

Agencia Uno

La primera etapa del programa se implementará en el primer semestre de 2020, en tres regiones geográficas distintas: Arica y Parinacota para la comida Aymara, Araucanía para los platos mapuches e Isla de Pascua para los alimentos Rapa Nui. Se espera que en una segunda etapa, las recetas lleguen a más de un millón 600 mil beneficiarios del Programa de Alimentación de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB).

«Es un deber destacar la cultura local, no solo con compras a pequeños agricultores o proveedores de la región, sino que también con comidas que sean tradicionales y le permitan a los estudiantes recordar sus orígenes y sentirse orgullosos de éstos».

Jaime Tohá, director de JUNAEB

Chilevisión

Esta es, sin duda, una gran manera de vivir y saborear la cultura propia. Y lo más importante de todo, es que permite aprender más sobre nuestras raíces.