Por Antonio Rosselot
5 enero, 2021

A priori varios de nosotros se sentirían intimidados ante estas suaves masas fritas con cobertura crocante, pero la verdad es que es una receta sencilla, versátil y tremendamente deliciosa… ya lo sabremos nosotros, ¿no?

Están presentes en prácticamente todos los países de Hispanoamérica. Tienen un sabor distintivo y reconocible en todas partes. Se pueden mezclar con todo tipo de dulces y azúcares para hacerlos aún más delicioso.

Hablamos evidentemente de los churros, esos bastones de masa frita que, rellenos o no, nos hacen agradecer nuestra presencia en la Tierra por lo deliciosos que son.

Y aunque se vean muy perfectos siempre y difíciles de hacer, con esta receta de El Español apenas demorarás una media hora de comienzo a fin. Es una excelente opción para un desayuno con café o chocolate, sobre todo después de haber tenido una noche anterior algo ruda en la fiesta.

En este caso, la masa de los churros se trata de manera distinta a la de otras masas ya que es escaldada, es decir, la harina se mezcla con agua hirviendo. Pero aunque suene complicado, ¡verán qué fácil es prepararlos!

Eduardo Arias Rábanos

Ingredientes (para 6 personas)

– 250 ml de agua

– 200 gramos de harina de trigo

– 25 gramos de mantequilla

– 1 sobre de polvos de hornear

– 4 gramos de sal

– Aceite para freír

– Azúcar para espolvorear (opcional)

Hola!

Preparación

1. Mezclar la harina con los polvos de hornear, reservar a un lado.

2. En una cacerola o cazo, calentar el agua con la mantequilla hasta que rompa hervor. Luego apartar del fuego y añadir rápidamente la mezcla de harina con polvos de hornear.

3. Incorporar y mezclar todo con una cuchara de madera o una espátula, hasta formar una masa que se separe con facilidad de las paredes del cazo. Si falta tiempo, poner el cazo a calentar nuevamente sobre fuego lento.

4. Una vez que la masa esté lista, dejar reposar de 5 a 10 minutos sobre una bandeja (o el tiempo necesario para que no queme al manipularla).

5. Poner a calentar el aceite a fuego medio en una cacerola mediana y, usando una churrera (o una manga pastelera con boquilla de asterisco), dibujar pequeños churros sobre el aceite hirviendo para que se frían. Sacar apenas estén dorados y parejos.

6. Apenas se saquen del aceite, dejar reposar los churros sobre papel absorbente y espolvorear con azúcar y/o canela, a gusto. También pueden untarse en chocolate caliente.

¿Qué mejor que desayunar una montaña de churros frescos para pasar la resaca de la noche anterior?