Por Antonio Rosselot
3 julio, 2020

Estas crujientes croquetas de garbanzos son tan versátiles como deliciosas. Y si vienen con una salsa fresca para untar, ¡mejor aún!

El mundo árabe es fascinante de por sí, pero una de sus aristas más reconocidas y disfrutadas es la culinaria. La versatilidad con los ingredientes y el sabor que le dan a sus platos hacen de la cocina árabe y de Medio Oriente una de las más destacadas del mundo.

En el día de hoy, les traeremos un clásico que nunca falla: el falafel. Originalmente habría nacido en Egipto bajo la forma de croquetas de habas, pero se puede hacer con todo tipo de legumbres.

Cocina Vital

Sin embargo, la receta más universal es la del falafel de garbanzos, y es justamente la que les mostraremos a continuación, cortesía de la chef Tori Avey. La clave para un buen falafel es que la mezcla se mantenga firme a la hora de freírse, y que la temperatura del aceite sea precisa para que se cocine parejo.

Sirven como aperitivo, picoteo con los amigos, plato de fondo, snack de medianoche, lo que sea. Es una receta que toma su tiempo —de hecho, hay que comenzar a trabajar el día anterior—, pero el resultado valdrá la pena: ¡Todos nos merecemos comer un buen falafel casero!

Ingredientes (para 6 porciones)

– 450 gramos de garbanzos secos (no reemplazar por conservas)

– 1 cebolla pequeña, picada

– 1/4 de taza de perejil picado

– 3-5 dientes de ajo

– 1 y 1/2 cucharadas de harina de trigo (o harina de garbanzo)

– 1 y 3/4 cucharaditas de sal

– 2 cucharaditas de comino

– 1 cucharadita de cilantro en polvo

– 1/4 de cucharadita de pimienta negra

– 1/4 de cucharadita de pimienta de Cayena

– Una pizca de cardamomo molido (opcional)

– Aceite vegetal para freír (bastante)

Hazte Veg

Preparación

1. Poner los garbanzos en un bol grande y cubrirlos con agua, hasta unos 7 u 8 centímetros extra. Dejar remojar durante 12 horas o por una noche; doblarán su tamaño al absorber el agua.

2. Colar y enjuagar bien los garbanzos. Ponerlos en una procesadora de alimentos junto con la cebolla picada, los dientes de ajo, el perejil y todo el resto de los ingredientes secos.

3. Triturar hasta que se forme una pasta algo áspera y dura. Raspar los costados de la procesadora para incorporar todo bien a la mezcla y empujarla hacia la parte inferior. La mezclaa está lista cuando su textura está entre la de un cous cous y una pasta. No triturar en exceso para que no se convierta en hummus.

4. Verter la mezcla en un bol, quitar los trozos gruesos de garbanzo, tapar con un plástico y refrigerar de 1 a 2 horas.

5. En una sartén profunda, verter el aceite vegetal hasta tener una altura de unos 4 centímetros. Calentar hasta que esté entre los 180ºC y los 190ºC para que el falafel se cocine de manera pareja.

6. Mientras se calienta el aceite, tomar una pequeña porción de la mezcla y moldearla como pequeñas hamburguesas o esferas. Una porción es aproximadamente de 2 cucharaditas de mezcla, pero el tamaño es a elección personal.

7. Cuando el aceite esté a la temperatura indicada, poner 5-6  falafel y freír de 2 a 3 minutos por lado, hasta que tengan un dorado profundo. No sobrecargar la sartén con falafel, para no enfriar la temperatura del aceite.

8. Una vez fritos, quitar los falafel de la sartén y dejar escurrir sobre una bandeja o plato con toalla absorbente. Servir calientes con alguna salsa para untar, como hummus, tzatziki, tahini cremoso o un dip a base de yogur.

Vitamina

¡Una maravilla del Oriente!