Por Lucas Rodríguez
29 diciembre, 2021

“Estoy a punto de suicidarme. Ya he bebido demasiado y quiero tomar pastillas para dormir”, escribió en la boleta de su pedido, el que fue tomado por el repartidor como un pedido de ayuda de emergencia.

Quienes trabajan en el sector de los servicios, especialmente quienes se desempeñan en el sector de atención al cliente, siempre tienen un montón de historias y anécdotas. Casi siempre estas tienen que ver con las ocasiones que salen de la norma, en las que personas con problemas, que actúan distinto a la mayoría de nosotros, han aparecido en el día a día de estos empleados. En algunos de los casos más graves, se puede tratar de personas que se encuentren en peligro. 

Así fue en el peculiar caso de un repartidor de comida en la ciudad de Zhengzhou, China.

Unsplash – Imagen Referencial

Yang Yanfei es el nombre del repartidor de comida, que se encontró con una situación que estaba muy por encima de lo que le habían enseñado a manejar. Al recibir el pedido, Yang se encontró con un mensaje que salía de lo ordinario. 

Unsplash – Imagen Referencial

Debido a que en las apps de comida en China, está la opción de agregar mensajes personalizados, las personas pueden incluir agradecimientos o detalles sobre cómo o dónde dejar su comida. En el caso de la persona a la que le había tocado servir a Yang, el mensaje fue algo mucho más preocupante: 

“Esta es la última comida de mi vida. Estoy a punto de suicidarme. Ya he bebido demasiado y quiero tomar pastillas para dormir”

–Mensaje en la boleta de Yang Yanfei, publicada en Weibo

Sin saber qué hacer, Yang decidió que iría a la casa con la mayor rapidez posibles. Al llegar tocó la puerta, sin recibir ninguna respuesta. Fue ahí cuando decidió alertar a las autoridades sobre esta situación, quienes acudieron un momento después. Fue ahí cuando pudieron entrar en contacto con el cliente. 

Weibo

El problema fue que la persona ya se encontraba bajo los efectos de una alta dosis de pastillas para dormir, por lo que estaba fuera de sí.

Weibo

Yang tuvo que ver como el cliente al que él solo pretendía darle un poco de comida, aparecía en la ventana, amenazando con lanzarse. Las autoridades se pusieron manos a la obra para disuadirlo, así como acercarse a su posición. Finalmente lograron calmarlo, así como también regresarlo a su hogar. 

Weibo

Por el lado de Yang, tuvo la historia más increíble de todo su historial laboral como repartidor. Nadie le iba a creer que gracias a su rapidez para entregar alimentos, se pudo salvar la vida de una persona desesperada.