Por Teresa Donoso
14 noviembre, 2017

A la hora de hidratar tu cuerpo no todas las aguas son iguales.

Da igual si vives en un lugar donde el clima es caluroso o no, idealmente deberías hidratarte de forma correcta todos los días y eso significa beber suficiente agua para mantener tu cuerpo en funcionamiento. Sin embargo, a la hora de beber las opciones son varias y si bien algunas personas prefieren beber agua directo de la llave, muchos otros la odian y prefieren siempre beber agua embotellada, gasificada o hasta saboreada.

Pero… ¿da realmente igual qué agua bebamos siempre y cuando lo hagamos? Al parecer no.

Así lo plantean desde Emol citando las recomendaciones de la nutricionista María Fernanda Jara.

1. Agua de la llave

Es el agua de más fácil acceso y al ser potable ha pasado por diferentes procesos físicos y químicos que permiten que no cause problemas a la salud humana. Según la especialista, contiene minerales y metales que, en su concentración, no son tóxicos para la salud humana.


2. Agua embotellada

El agua mineral embotellada tiene diferentes propiedades dependiendo de dónde sea sacada. La que viene con gas usualmente contiene dióxido de carbono por lo que debería ser consumida con moderación. Lo mejor sería beberla sin gas aunque también hay que tomar en consideración la cantidad de sodio que puedan tener pues eso podría afectar a personas hipertensas.


3. Agua embotellada y purificadas

Estas son relativamente mejores pues en general son sometidas a un proceso complejo para eliminar todo tipo de minerales, así que no contienen ni sodio ni sales extras.


4. Agua saborizada

Ya llego!! El deseado sabor sandía , no se queden sin probarlo #bolero #canarias #herbolario #aguaconsabor

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Según la experta hay que tener en consideración que muchas de estas gua pueden tener muchos gramos de azúcar añadido. Hay que escoger las variedades que sean libres de azúcar y, si se tienen muchas ganas de consumir estos productos, pensar en saborizarlas de forma natural en casa con frutas o jugo de limón y endulzantes.

Si tomamos en cuenta que debemos beber mucha agua y que somos casi 80% agua, entonces queda claro que las versiones purificadas y de la llave son las mejores. Lo saborizado es mejor dejarlo para ocasiones justas y precisas.

¿Qué agua bebes tú?