Por Antonio Rosselot
28 mayo, 2019

Estas bombillas demoran sólo dos minutos en construirse y reemplazan al innecesario plástico.

Si hablamos del daño que le hemos hecho nosotros, los humanos, a nuestro planeta, hay varias estadísticas que pueden afirmar la gravedad de nuestras acciones. En cuanto al uso y la producción de plástico, estudios del 2016 dicen que, en un año, la población total del mundo produce 320 millones de toneladas de plástico, número que se doblará llegando a 2034.

El gran problema del plástico es que no es biodegradable y toma cientos de años en descomponerse, liberando gases y químicos nocivos para el medioambiente y las especies. Eso sí, hay formas de reducir el uso de plástico, específicamente con las bombillas, aquel pequeño ítem que todos usamos.

FB: Cafe Editha

Sarah Tiu es administradora del Café Editha, ubicado en la isla de Siargao en las Filipinas, y hace mucho tiempo estaba preocupada por el uso de plástico en su cafetería. Durante un tiempo usó bombillas de papel y de acero inoxidable, pero los clientes no estaban muy satisfechos.

Hasta que se le ocurrió una idea, cuando viajó con su familia a la isla Corregidor, cerca de Manila, capital de Filipinas. Allí vio cómo los locales construían bombillas con lukay, que es la palabra local para las hojas del árbol de coco: las cortaban y ensamblaban especialmente para darles la forma.

FB: Cafe Editha

Sarah volvió a Siargao con la idea en la cabeza, y no pasó mucho tiempo antes de que masterizara el arte de las bombillas y las implementara en su café. ¿El resultado? Un rotundo éxito, y un ejemplo para el resto de los comercios. Cada bombilla toma menos de dos minutos en su confección, y el staff del café Editha las arma cada mañana antes de abrir el local. Aquí, un video explicativo:

https://www.youtube.com/watch?v=za1DkTg26e8

Celebramos este tipo de iniciativas, e instamos a la gente a que use y aproveche al máximo lo que les entrega la naturaleza. No es necesario usar y desechar plásticos a diestra y siniestra; el planeta y las generaciones venideras nos lo agradecerán.