Por Antonio Rosselot
16 febrero, 2021

Si bien el formato de pan plano es muy común, esta versión propia de la India lleva novedosos ingredientes que mantienen su textura suave y esponjosa por varios días.

¿Hay algo más delicioso y mundialmente reconocido que el pan? Lo dudamos.

Esta preparación nos acompaña desde tiempos inmemoriales en nuestras mesas, y es consumido en distintas formas y preparaciones a lo largo del planeta. Es que sólo lleva harina, agua, aceite y levadura: ¿para qué más fácil?

En esta ocasión les traeremos una receta de naan indio, por cortesía de Caretas. Este pan es más bien una tortilla plana que tradicionalmente se cocina pegada en las paredes de los hornos, pero en este caso, usaremos la siempre bien ponderada sartén para dorarlos.

Además, lleva ingredientes bastante particulares como yogurt y miel, para así dar con una textura suave y un contenido nutritivo. También se puede personalizar con distintos tipos de semillas y condimentos, todo a elección de ustedes, los cocineros. ¡Vamos con la receta!

Imagen referencial. (Cocina y Vino)

Ingredientes (para 6 personas)

– 7 gramos de levadura seca

– 1 cucharadita de miel

– 45 gramos de mantequilla sin sal

– 250 gramos de harina panadera (reservar extra para espolvorear)

– 30 gramos de yogurt natural

– 125 ml de agua tibia

– 1/2 cucharadita de sal

Caretas

Preparación

1. Combinar la levadura, la miel y el agua en un recipiente y dejar reposar unos 10 minutos, hasta que la mezcla tenga burbujas.

2. Derretir la mantequilla en una sartén a fuego bajo. Mientras, en un bol combinar la harina y la sal, hacer un agujero en el centro de la mezcla y verter la mantequilla derretida en el centro, seguida del yogurt y de la mezcla de levadura y agua.

3. Incorporar todos los ingredientes, asegurando que no quede harina pegada en las paredes del bol. Luego, cambiar a manos y amasar en una superficie espolvoreada con harina hasta que la masa esté suave y pareja. Colocar en un bol con harina, tapar con un paño húmedo de cocina y dejar reposar por una hora y media o hasta que doble su tamaño.

4. Quitar el aire de la masa y dividirla en 6 porciones con forma de esfera. Luego, amasar cada una hasta que queden planas y ovaladas, con un grosor aproximado de 2 centímetros.

5. Calentar una sartén antiadherente a fuego alto y poner entre 1 y 2 panes a la vez, dependiendo del tamaño. Cocinar unos 5 minutos por lado hasta que tomen color, y luego dejar reposar un par de minutos.

Sean cuales sean sus miles de formas y sabores, el pan es y siempre será lo máximo.