Por Luis Aranguren
5 febrero, 2021

Estudia y trabaja a tan corta edad, esa breve pausa para él fue un verdadero alivio.

Lamentablemente en el mundo no todos los infantes cuentan con las mismas oportunidades para surgir en la vida. A algunos les toca vérselas con situaciones difíciles y resolver para poder salir adelante y alcanzar sus sueños.

Y es que justo ahora fueron captadas las imágenes de un niño que vende plátanos al regresar de la escuela.

Twitter / Shukuemekar

Un hombre los captó durmiendo en frente de su casa, y no pudo evitar compartir la dolorosa escena. Al parecer en su casa no cuentan con los recursos necesarios y trabajando es la única forma de salir adelante.

Las fotos fueron compartidas en Twitter por el usuario @shukuemekar quien no quiso molestar al pequeño en su descanso.

Sin mucha comodidad pasó de quedarse dormido sobre unos ladrillos de cemento, a acostarse en el inclemente suelo de tierra. Su cuerpo no aguantaba el agotamiento producido por sus actividades diarias y también el peso de cargar los plátanos bajo el sol.

Creo que nadie apoya el trabajo infantil, pero en ocasiones familias se ven obligadas a que todos sus miembros trabajen para poder sobrevivir y llegar a fin de mes.

Twitter / Shukuemekar

Se podría decir que acá no vemos solo a una víctima de la pobreza, sino también a un héroe que lucha cada día en contra de las adversidades. Por suerte tiene acceso a la educación y eso es decir mucho, pues tendrá muchas más oportunidades en el futuro.

Twitter / Shukuemekar

En Twitter las opiniones estaban muy divididas, muchos culpaban a los padres por colocar a este niño a trabajar mientras que otros pensaban que podían no tener otra opción.

Al parecer en el país de origen de estas personas hay muchas zonas de pobreza, donde el trabajo duro es la ley de cada día. Por eso el usuario de Twitter colocó a disposición su Twitter para ayudar a este joven y a su familia, por si alguien deseaba colaborar.

En verdad que este niño se vea tan cansado es un problema grave de la sociedad, pues a todos nos gustaría que estuviese en casa estudiando con tranquilidad y no trabajando.

Si bien el trabajo honrado nos enseña a valorar de dónde viene el dinero y cómo se ganan las cosas en la vida, saber que carga tanto peso en sus manos es como si se tratara de un castigo. Sin duda a alguien se le abrirá su corazón y ayudará a este pequeño a tener una mejor vida, es alguien que se esfuerza y con motivación llegará lejos.

Podrá ser una utopía, pero sueño con un mundo donde los niños no trabajen y solo se esfuercen en aprender.