Por Luis Aranguren
8 mayo, 2019

«Amaba lo que teníamos», dijo la mujer entre lágrimas al ver el lugar. Nadie duda del chef a la hora de hacer comida, pero en decoración debería asesorarse un poco más.

Todos hemos visto el famoso programa televisivo «Kitchen Nightmares», en el que el chef Gordon Ramsay visita diversos restaurantes con fallas financieras o de espacio y mediante su asesoría los ayuda a superarse para ser mejor en lo que hacen: Vender comida.

Pero cuando se trata de remodelar nuestros inmuebles nuestra opinión es muy importante y la cuestión con estos programas es que todo es a especie de «sorpresa». Generalmente los dueños quedan encantados con las remodelaciones hechas por Ramsay, pues en verdad se nota la mejoría, pero esta vez no fue así.

Durante este episodio pudimos conocer a Adele, la dueña de un pequeño restaurante familiar quien se mostró disgustada desde el primer cambio realizado por Gordon. El local tenía por nombre «mangos» y ahora, en pro del modernismo se llamaría «The Junction».

Kitchen Nightmares

Pero esta no fue la peor parte, al entrar su rostro cambió de forma drástica pues el cambio fue muy radical y se sintió excluida del proceso. El detalle que más daño le hizo fue el color azul, del que hizo énfasis en cuanto lo odiaba.

Kitchen Nightmares

Una vez terminó el recorrido no aguantó más y se separó del grupo, sin poder contenerse comenzó un largo llanto en el que repetía constantemente «lo odio, lo odio», y por si fuera poco las palabras de consuelo de Ramsay fueron: «Ten en cuenta que este cambio no es para que lo disfrutes, es un cambio pensado en mejorar el negocio».

Kitchen Nightmares

Y como dice el refrán, «si así llueve que no escampe» pues estas palabras no fueron para nada alentadoras para la anciana que había dedicado gran parte de su vida a su querido restaurant.

Kitchen Nightmares

Es probable, que de haberla escuchado, todos estarían muy felices con respecto al cambio pues quizás aumenten las ventas pero esa pobre mujer tendrá que ir todos los días a un lugar que no la hace feliz. No dudamos de Gordon Ramsay como chef o empresario, pero sería mejor algo de asesoría en diseño de interiores.

Kitchen Nightmares

Claramente el sentimentalismo no es algo positivo de Ramsay, porque lanzó a una hoguera lo que más adoraba esta pobre señora a sus «luces en forma de piña».

Kitchen Nightmares

Aunque realmente el cambio no fue nada «espectacular», esperamos que el negocio de esta pobre anciana funcione y encuentre la felicidad que buscaba antes de participar en el programa.