Por Gabriela Medina
17 Julio, 2017

¿Es en serio?

Si amas los huevos revueltos entonces definitivamente tienes que probar esta receta del chef británico Gordon Ramsay, porque aunque puede que te tome un poco más de tiempo, la verdad es que el resultado se ve delicioso. Te recomendamos probarlos una mañana de domingo y acompañarlos con pan tostado, un buen café y tu fruta preferida.

Esta receta es una adaptación de unos huevos revueltos que probó Ramsay en Francia cuando tenía 22 años de edad.

La original tenía erizo de mar, pero para Ramsay lo que realmente hizo la diferencia fue que tenía nata fermentada (Crème fraîche). Así que el chef hizo su propia versión para que fuera más accesible al público.

Además, los huevos son cocinados en una olla, y no en un sartén como generalmente los preparamos, algo que le añade misterio desde el comienzo a la preparación:

“Creo que cerca de 15 millones de personas han visto este video de los huevos revueltos. Realmente transforma la forma en la que comes los huevos, es increíble, es una forma suntuosa y rica de comer huevos revueltos incluso para la cena, a pesar de todos los pasos que demanda. Queda muy bien con pan de masa fermentada”.

-Gordon Ramsay a PopSugar

Como obviamente sabemos que ya sientes mucha curiosidad, te dejaremos la receta a continuación:

1. Olvida lo que sabes de preparar huevos revueltos. Estos no los prepararás en sartén, utilizarás una olla.

2. No vayas a batir los huevos. Agregamos a la olla con mucha mantequilla y sin sazonar, ni siquiera con sal.

3. A fuego medio bate los huevos y retira la olla de la hornilla cada 20 segundos. Sin parar de batir.

4. Cuando se haya retirado del calor de 4 a 5 veces y los huevos se ven como una cuajada muy suave, sacar del fuego. En este momento es que se agrega la sal y pimienta.

5. En este paso es que agregamos el ingrediente secreto de Ramsay. Sólo añade una cucharadita de nata fermentada.

6. Si quieres un sabor parecido a lo que el chef probó en Francia puedes agregar salmón ahumado y tus hierbas favoritas.

¡Así de fácil! ¿Puedes creerlo?

Y ahora  cuéntanos… ¿Probarás la receta?