Por Antonio Rosselot
24 julio, 2020

El cultivo del tomate rosado en la zona de Peumo (Chile) se hace de manera totalmente natural y la calidad de los tomates es altísima. Combaten la industrialización de la agricultura, ofreciendo esos vegetales orgánicos y sabrosos que tanto echamos de menos.

La localidad de Peumo, en la región de O’Higgins (Chile), no es precisamente conocida a nivel país y mucho menos a nivel internacional. Pero en ella vive José Flores, un agricultor que dedica sus días a rememorar los tiempos pasados en sus cultivos.

En una época en donde la producción de frutas y vegetales está totalmente industrializada y repleta de preservantes, Flores logró rescatar la técnica de cultivo del tomate rosado, un fruto de producción natural que, por su delicioso sabor, es conocido como “el tomate con sabor a infancia”. El hombre lleva cerca de ocho años trabajando con la semilla.

EFE

Este tomate es una variedad atávica de la familia de las solanáceas, que mantiene sus propiedades naturales sin la necesidad de transgénicos. Según Flores, el cultivo de esta especie fue totalmente sobrepasado por la industria, que produce tomates con muchísimo menos sabor.

“Este tomate tiene características únicas y posee una gran ventaja, porque es muy jugoso. Además, al tener un color rosado, se distingue del tradicional rojo del tomate. Posee mucho brillo, es bonito, atractivo”.

José Flores a EFE

Flores comenta que el tomate rosado es una especie antigua que está en proceso de rescate. Su cultivo y crecimiento es totalmente natural, sin pesticidas ni transgénicos, además de ser alimentados con materia orgánica.

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Últimamente, la gente está viendo el valor en volver a consumir estos productos que si bien pueden ser algo más caros que sus versiones industrializadas, son mucho más sanos y naturales.

Tal es el caso del Hotel VIK, uno de los pocos hoteles siete estrellas de Latinoamerica, cuyo menú está conformado únicamente por productos locales y que optaron por incorporar los tomates rosados.

“Estamos trabajando con los agricultores que se dedican al tomate rosado y hemos logrado unos resultados maravillosos con esta fruta (…) Los tomates de Peumo son puros, limpios y dan unos resultados increíbles”.

Rodrigo Acuña, chef del Hotel Vik, a EFE

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La historia se ha encargado de contarnos cómo funciona la industria alimenticia y agrícola, y sabemos que lo que compramos en los supermercados está más orientado a la cantidad que la calidad.

Por lo mismo, decantarse por opciones como ésta, en donde el proceso de cultivo es natural y donde hay un respeto por la especie, es el camino a seguir.